CONINAGRO presentó el Semáforo de Economías Regionales en Expoagro 2026

En el marco de una nueva edición de Expoagro 2026, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO) presentó el Semáforo de Economías Regionales, su conocido informe que analiza el desempeño de 19 actividades productivas del país.
La presentación se realizó en el Auditorio de Prensa con la participación del presidente de CONINAGRO, Lucas Magnano, junto al secretario de la entidad, Mario Raiteri; el economista David Miazzo y autoridades provinciales vinculadas al sector agroindustrial.
Entre los funcionarios presentes estuvieron el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso; el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo; el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez; y el secretario de Agricultura y Ganadería del Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Ignacio Mántaras.
Durante el inicio de la conferencia, Magnano presentó un video institucional que repasa la historia de la entidad y que marca el comienzo del camino hacia los 70 años de Coninagro, aniversario que se celebrará en septiembre de este año.

También acompañaron la actividad los consejeros Gustavo Gaich, Patricia Luke y Federico Marzorati, junto a la presidenta de CAR Córdoba, Vanesa Padullés, además de representantes del sector productivo como Ángeles Naveyra, de Barbechando, y mujeres del cooperativismo agropecuario.
En ese marco, el presidente de CONINAGRO también entregó una placa en reconocimiento por los 20 años de Expoagro al CEO de Exponenciar, Martín Schvartzman, en agradecimiento al trabajo de la muestra para el desarrollo del campo argentino.
¿Cuál es el estado de las economías regionales en enero 2026?
Según el informe correspondiente a enero de 2026, el semáforo registró 4 actividades en verde, 7 en amarillo y 8 en rojo. En comparación con el mes anterior se observó una desmejora, ya que las actividades lechera y manicera pasaron de amarillo a rojo.

El indicador analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución de precios y costos; el segundo mide área, stock y niveles de producción; mientras que el tercero considera exportaciones, importaciones y consumo interno.
Entre las actividades que se mantienen en rojo se encuentran yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón, a las que en enero se sumaron maní y leche. En la mayoría de estos casos, el problema central se vincula con el componente de negocio, ya que los precios recibidos por los productores crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos.
Por el contrario, las actividades en verde fueron bovinos, ovinos, granos y miel, sectores donde se registraron precios por encima de la inflación y un desempeño favorable en los mercados.
Las actividades en amarillo fueron forestal, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, aves y porcinos, con señales mixtas vinculadas a costos elevados y demanda con escasa dinámica.
El caso de la lechería y el maní, según CONINAGRO
El informe destaca que la lechería pasó a rojo principalmente por el deterioro del componente de negocio. El precio que recibe el productor por litro de leche se mantiene sin cambios desde hace diez meses, alrededor de $470, lo que implica una suba interanual de apenas 8%, muy por debajo de una inflación cercana al 32%.
A esto se suma un mercado complejo, con un incremento de las importaciones del 50%, frente a exportaciones que crecieron 20%.
En el caso del maní, el cambio de categoría responde a la combinación de precios estancados —alrededor de USD 594 por tonelada— y proyecciones negativas para la campaña 2025/26, con una caída estimada del 25% en el área sembrada y una reducción del 13% en la producción.
Semáforo en perspectiva histórica
El Semáforo de Economías Regionales se publica de manera mensual desde hace más de ocho años, lo que permite analizar el desempeño de las distintas actividades productivas en una perspectiva de largo plazo.

En ese período, 8 de las 19 economías analizadas permanecieron en rojo durante más de la mitad del tiempo. Entre las situaciones más comprometidas se destacan la vitivinicultura y los cítricos dulces, que registraron indicadores en rojo en más del 70% de los meses. Les sigue la actividad citrícola, con el 67% de los meses en rojo, y la lechería, con el 65%.
En contraste, algunas actividades lograron trayectorias más favorables y estables. Las carnes porcina, aviar y bovina se ubicaron en verde en más del 45% de los meses analizados. A este grupo también se suman la producción manisera y el complejo granario, que mostraron un comportamiento relativamente más estable dentro del conjunto de economías regionales.
Comercio exterior
El relevamiento indica que durante enero de 2026 las 19 economías regionales registraron exportaciones por USD 5.032 millones, lo que representa un incremento del 44% respecto del promedio histórico de la última década para el mismo período.
El 80% de esos ingresos provino de los complejos granarios, mientras que el sector bovino explicó otro 9%. El resto de las economías regionales aportó cerca de USD 525 millones.


Entre las actividades con mayor crecimiento exportador se destacaron peras y manzanas, con un aumento del 95% respecto del promedio histórico, y arroz, con una suba del 92%.
En contraste, el sector avícola registró la mayor caída, con exportaciones de USD 8 millones, lo que representa un retroceso del 73% frente al promedio histórico.
Participación del productor en el precio final
El informe también analiza la participación del productor en el precio final que paga el consumidor, un indicador que compara qué porción del valor de “góndola” recibe el productor en el mes analizado respecto del promedio registrado para ese mismo mes en años anteriores. De esta manera, se busca identificar si la participación actual se encuentra por encima o por debajo de su comportamiento histórico.
En los productos pecuarios (bienes obtenidos de la cría, manejo y explotación ganadera), el relevamiento muestra mejoras en algunos casos. En la producción ovina, la participación del productor alcanzó en enero de 2026 el 26% del precio final, mientras que el promedio de los últimos cinco años para ese mismo mes se ubicaba cerca del 18%, lo que representa una mejora de 8 puntos porcentuales.

En el caso del pollo, la participación fue del 49% del precio de góndola, frente a un promedio histórico cercano al 44%, lo que implica una suba de 5 puntos porcentuales. Por su parte, en las cadenas de bovinos y porcinos la participación se mantuvo relativamente estable en los últimos años. En enero de 2026 se ubicó en 60% y 38%, respectivamente, valores muy similares a los promedios históricos para ese mismo mes.
En contraste, en los productos regionales se observa en general una pérdida de participación del productor respecto de los valores históricos. Las caídas más pronunciadas se registraron en yerba mate y hortalizas, con reducciones de 13 y 11 puntos porcentuales, respectivamente, frente al promedio de los eneros de años anteriores. Actualmente, la participación del productor en la yerba mate ronda el 10% del precio final, cuando históricamente se ubicaba cerca del 23%, mientras que en hortalizas se sitúa en torno al 30%.
El arroz también mostró una baja en la participación del productor de 6 puntos porcentuales respecto de su promedio histórico. A su vez, tanto el vino como el trigo —medido en el informe en relación con el precio del pan— registraron caídas cercanas a 5 puntos porcentuales, con participaciones del 19% y 8%, respectivamente, en enero de 2026.
En sentido contrario, la papa mostró una mejora: en el primer mes del año la participación del productor alcanzó el 35% del precio final, ubicándose 4 puntos porcentuales por encima de su promedio histórico.
Según el análisis del informe, estas diferencias entre productos responden en gran parte a cómo está organizada cada cadena productiva. En aquellas con mayor nivel de industrialización o transformación —como el trigo, la yerba mate o el vino— la participación del productor suele ser menor, ya que el producto atraviesa varios procesos antes de llegar al consumidor final. En cambio, en productos con menor nivel de procesamiento, como algunas hortalizas o la papa, la proporción que queda en manos del productor suele ser mayor.
También influyen los costos de cada etapa de la cadena, algo que se refleja especialmente en las carnes, donde los costos de producción primaria tienen un peso significativo dentro del precio final del producto.
La presentación del Semáforo se dio luego de la participación de la entidad en la Cena de Autoridades en el Hotel Colonial. De la cita participaron funcionarios nacionales, provinciales y locales, expositores, empresarios, las autoridades de Exponenciar, de los diarios Clarín y La Nación y referentes de la cadena agroindustrial.



