La Base celebró 20 años de promover la autogestión

(ANSOL).- Fundación La Base cumplió 20 años en diciembre último y lo celebró este sábado, en La Usina Barracas. La celebración comenzó a las 19 horas, con la proyección de un fragmento del documental La Toma, que refleja el nacimiento de las empresas recuperadas por sus trabajadores, después de unas palabras en boca de Julián Massaldi, primer coordinador de La Base.
Luego, se proyectó un video institucional con un resumen de los 20 años de vida de la Fundación La Base, y tomó la palabra la actual presidenta de La Base, María Eva Raffoul Sinchicay, quien tiene más de 14 años de trayectoria en la organización, motivo por el cual recibiría una reconocimiento especial. Y finalmente invitó a todos los miembros, históricos y actuales, a subir al escenario para la foto principal.
Más tarde, hubo entrega de menciones a cooperativas de trabajo de distintos sectores (textil, gráficas, comercializadoras, alimenticias, educativas, tecnológicas, industriales, editoriales/imprentas, etc.), a la organización de mujeres EMA, a organizaciones «hermanas» como Impulsar y La Nosotredad, a «les baseres» históricos y las respectivas familias.

La Toma: los inicios de La Base
Brendan Martin, un estadounidense estudioso del modelo cooperativo Mondragón, vio el documental de Naomi Klein y Avi Lewis, La Toma, y se mostró interesado en conocer a la gente con la que habían trabajado en el largometraje. Así fue como Esteban Magnani y Julián Massaldi, ambos comunicadores se sumaron a una propuesta de finanzas solidarias en Argentina, «Comenzamos a hacer los primeros préstamos de manera muy artesanal. Martin volvió a Estados Unidos y consiguió, a partir de estas primeras experiencias, donaciones para regresar a la Argentina y arrancar muy lentamente con los primeros tres años de funcionamiento», recordó Magnani, uno de los fundadores de La Base.
«Muy lentamente, en los primeros años del funcionamiento, se logró una personería jurídica, una cuenta bancaria, un fondo, una metodología, y se fue consolidando un equipo y nos fuimos haciendo conocidos dentro del sector», continuó Magnani y agregó: «Martin regresó a Estados Unidos y replicó, primero en Nicaragua y después en su propio país haciendo de La Base un modelo replicable en una organización de finanzas solidarias, federada junto a muchas otras similares» detalló Magnani, recordando ese primer tramo de la organización.
María Eva Raffoul Sinchicay, actualmente a cargo del área institucional de La Base, habló con ANSOL en el marco de la celebración: «Comenzamos acompañando fábricas recuperadas, devenidas luego en cooperativas de trabajo. En la post crisis de 2001, con un país en crecimiento, con otro marco macroeconómico general, que permitía que esas fábricas recuperadas pudieran pensarse con la perspectiva de ser espacios de trabajo productivo colectivos y luego cooperativas de trabajo».
«La Base nace al calor de ese proceso, acompañando algo muy particular, relativo a aportar capital de trabajo; es decir, el dinero necesario para comprar insumos, materia prima o maquinaria que permitiera a esas trabajadoras y trabajadores salir adelante», completó.

La consolidación de la organización
Raffoul Sinchicay remarcó que, con el correr de los años, La Base «se asentó en su metodología, en equipos formados, en acompañamiento de empresas recuperadas, cooperativas y grupos asociativos».
«La primera cooperativa que apoyamos fue Tren Blanco. Se hizo este primer acercamiento entre quienes conformaban en esos años la organización y la anécdota es interesante porque era un grupo de trabajadoras y trabajadores resistiendo en su fábrica ante los intentos de desalojo, sin ingresos, con ollas populares adentro de la fábrica».
En ese marco, «apareció este grupo de personas preguntando ‘qué necesitan’. La respuesta fue ‘tenemos las máquinas, el conocimiento, no tenemos un peso para ponernos a producir’. Tren Blanco es el emblema de La Base y el inicio del proceso«.
Finanzas solidarias feministas

La Base consolidó en los últimos años un fuerte anclaje en código feminista. «Se pueden ver en las remeras que hacemos los lemas ‘Finanzas para el cooperativismo‘, ‘Finanzas para la autogestión‘, siempre en el marco de las finanzas solidarias. La ‘marea verde‘ nos atravesó hace unos seis años y tenemos una mirada de género muy clara y venimos construyendo el concepto de ‘finanzas solidarias feministas‘, no solo en clave de concepto, sino de realidad, que acompaña al financiamiento que desarrollamos».
«Cómo podemos identificar las desigualdades y las necesidades de las mujeres y diversidades, también en materia de financiamiento, que es una deuda pendiente que tenemos en el sector, adentro del cooperativismo y de la economía social en general», explicó Raffoul Sinchicay.
El futuro de La Base
Finalmente, Raffoul Sinchicay habló sobre el futuro de La Base: «Me gusta mucho el lema ‘Redoblamos la apuesta‘. El año pasado había cerrado la Comisión Nacional de Microcrédito, que es la que fondea la organización; estábamos viendo muchas cooperativas en crisis; una situación económica muy compleja para toda la sociedad, y una pregunta: ¿qué hace la organización en este contexto? La respuesta de todo el equipo fue, justamente, redoblamos la apuesta«.
«Redoblar la apuesta significa que, con los pocos recursos que logremos, reforzar la idea del financiamiento solidario, de las capacitaciones, de las asistencias técnicas y de todo lo que hace al laburo de las cooperativas con las que trabajamos».
Pasadas las 22 horas del sábado, luego del pizza party, la celebración cerró con el tradicional corte de torta, brindis y un show de folklore.



