Segmentar por consumo es lo más equitativo

Segmentar por consumo es lo más equitativo
*Por José Álvarez

Si entendemos a la energía eléctrica como un servicio público, imprescindible y derecho humano -según la Corte Suprema de Justicia- y, además, en manos de las cooperativas de distribución de energía -o sea, de la economía social-, nos encontramos ante la posibilidad de toparnos con un unicornio técnico-humano-institucional-económico casi perfecto.

Nada más lejos de la realidad que esto, hoy el movimiento cooperativo eléctrico se debate entre legislaciones vetustas o fuera de uso, conceptos económicos financieros en discusión en cuanto a su correlato con teorías históricas y vigentes, como así en lo ideológico, e incluso discusiones de la propia economía social.

Cuando un sistema de precios, sea de cualquier actividad, cubre el 30 o el 40% de los costos es claro que alguien está cubriendo el resto; o sea, el 60 o 70%. Eso no está ni bien ni mal, responde a una decisión política. Sí creemos que es imprescindible que sea claro a quién se otorga el subsidio y quién se hace cargo del costo económico y financiero del mismo.

Ahora, se propone un sistema de segmentación tarifaria que tiene carga ideológica o razonamiento crítico social, que puede corregir la falta de equidad del sistema. Pero la experiencia del sector eléctrico, desde el punto de vista histórico, quizás diga que variar el precio en función del consumo (es decir, quien más consume más paga) es lo más equitativo, pero se deben tener varias cosas en cuenta.

Hacerlo con fórmulas complejas, geo-referenciaciones que pueden tener dificultades técnicas o elementos de información de ingresos difíciles de determinar, interpretamos generarán situaciones de discriminaciones a corregir.

Los que prestamos servicios públicos, y más en manos cooperativas que debemos responder a nuestros socios-usuarios (son socios de la empresa, tienen derechos de socios y hasta pueden ser autoridad institucional), debemos ser cuidadosos. Tenemos la obligación de rendir cuenta todos los años; no cada cuatro como los gobernantes. Vivimos en contacto permanente con nuestros socios, saben dónde vivimos, no somos inversores extranjeros; nos pueden tocar timbre en casa. Eso nos hace distintos. Ni mejores ni peores, distintos. Por eso, creemos que estamos en un momento muy complejo en el que pedimos a los poderes políticos -sean municipales, provinciales o nacionales- que tengan en cuenta la economía social. El que a través de sus conceptos básicos bien aplicados determina el menor precio y el mejor servicio es el cooperativo.

*Presidente de FACE (Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y Otros Servicios Públicos)