Para satisfacer una demanda de trabajadoras, docentes de Avellaneda conformaron un jardín maternal cooperativo

(Ansol).- «Surgió como un proyecto para satisfacer las necesidades de las chicas de la cooperativa textil Enhebrando Metas. En base a eso desarrollamos un proyecto que tiene que ver con el cuidado de niños para esas mamás que no tienen la posibilidad de mandar a su hijo a un jardín maternal donde las cuotas son muy costosas»», contó a Radio Amanecer Vanesa, una de las docentes.
El Jardín Maternal Había una vez (Calle 19 1700, Avellaneda) tiene un cupo de 18 niñas y niños por aula y 12 en la sala de bebés, además cuenta con tres turnos: de 6 a 15, de 16 a 20, y de 18 hasta la medianoche.
«Podemos -agregó- ayudar en la etapa evolutiva, en la psicomotricidad y todo lo que tiene que ver con el niño y su desarrollo».
Con una cuota mínima, tres docentes en cada aula, auxiliares y el servicio de portería, Había Una Vez también brinda servicios a trabajadoras de Servipack.
«Todo es trabajo a pulmón, lo hicimos con nuestras propias manos y somos docentes que nos recibimos hace poquito» cerró la trabajadora.