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Punzó Bicicletas: una alternativa cooperativa y sustentable

La cooperativa porteña lleva años restaurando bicicletas anteriores a los años 90 y buscando lo mejor en comodidad y valor para quienes usan este medio de transporte.

2 de febrero de 2024, CABA (Ansol). –La cooperativa Punzó Bicicletas funciona en el barrio de Boedo desde 2016 restaurando bicicletas antiguas, arreglando las bicicletas de los vecinos y ofreciendo alternativas más económicas y adaptadas para los vecinos que deciden trasladarse en este medio de transporte.

Uno de los artífices de la cooperativa, Dante Baque, detalló a Ansol: “Empezamos con Ivo porque él tenía un montón de bicicletas en la casa, yo estaba trabajando de mecánico en un taller y vimos la oportunidad de repararlas, arrancamos ahí y lo fuimos orientando por ese lado de conseguir usadas, restaurarlas y dejarlas utilizables”.

“En contraposición de lo que son las bicicleterías más tradicionales que actualmente lo que hacen es traer bicis en una caja importadas o nacionales, y solamente hacen una parte del ensamblaje, ni siquiera arman toda la bici”, aseguró.

Hace poco tiempo, lograron adquirir un torno y, además de la restauración, se dedican a fabricar piezas que ya no se consiguen más, ya que la mayoría de las bicicletas que restauran son modelos anteriores a los años 90. Por fuera de este servicio, también hay asociados que pagan una cuota mensual y pueden utilizar el taller para reparar sus propias bicicletas, que suelen ser clientes de hace varios años.

La situación económica pone obstáculos para los trabajadores, sobre todo en comercios, pero con la industria bicicletera ocurre lo contrario: “El mercado de las bicis tiene una cuestión muy extraña, que es que cuando la gente le va mal y hay aumentos y el país está complicado, se venden más bicicletas porque el transporte está más caro”.

“Si bien la bici tiene un costo, es mucho menor que cualquier otro medio de transporte y, sobre todo para la gente que hace distancias cortas o medias, es una opción buenísima. Igual, hay que estar teniendo que retocar precios todo el tiempo y revisaro los precios para ver que las cosas no se vayan mucho, porque te colgaste tres meses y estás perdiendo plata”, remarcó.

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Una alternativa cooperativa a las bicicletas tradicionales

Punzó se conformó como cooperativa porque “desde un principio fue cada uno aportando algo, no nos pareció que lo más adecuado fuera armarlo como una empresa o que uno fuera dueño, porque arrancamos poniendo más o menos el mismo esfuerzo, entonces nos pareció que era lo que más correspondía”, según describió Dante.

Llevan como premisa hacer trabajos de calidad para diferenciarse de las bicicleterías tradicionales: “El mercado de las bicis acá ofrece mucha basura, bicis nuevas con suspensión súper pesadas y de muy mala calidad que están hechas como para que parezca una mountain bike, pero que si llegaste eso con esas bicis te matas. Hoy en día por ahí te sale 300.000 pesos una bici así y la realidad es que, para la ciudad, andando con una playera estarías mucho mejor que con eso”, aseguró. Sobre esta línea, los asociados también compran bicis viejas, las desarman y restauran, y ofrecen esas partes para quienes necesiten repuestos que ya no se fabrican: “Armamos bicis sin cambios, más sencillas sin suspensión hace mucho más sencillo el mantenimiento y como que es un bien mucho más durable para la gente”, concluyó Dante.