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Prometió una cooperativa y estafó a sus empleados

(Ansol).- La librería Adan Buenosayres había anunciado primero su cierre y después su transformación en una cooperativa de trabajo integrada por el dueño y los empleados, pero resultó ser una estafa del primero a los segundos para borrar las cargas sociales.

Los trabajadores decidieron, de todas formas, continuar con el plan de la autogestión, solo que sin David De Vitta, dueño de la librería de Avenida Corrientes 1671.

Entre tanto, también lo denunciaron ante la policía, por violencia física a una de las empleadas que reclamó por sus derechos, así como ante Afip y el Instituto Inaes.

«Yo soy la cooperativa»

Según relatan los trabajadores, De Vitta aseguraba que existía una crisis en la venta de libros, y que lo llevó a una asamblea, pero una de las asociadas a la efímera cooperativa evidenció que los balances de los últimos meses daban positivos.

Tras haberse blanqueado que había vendido el fondo de comercio que él supuestamente había donado como capital inicial de la empresa social, De Vita se levantó, se dirigió a la caja, extrajo toda la plata que había en ella, la guardó en su bolso y gritó: “Yo soy la cooperativa. Sin mí no existe la cooperativa”. 

Consta en denuncias policiales que De Vita se fue y volvió al local, al cual le permitieron el ingreso pese a que ya habían bajado la persiana, y le pegó a una de sus empleadas.

Mentiras para todos

Así como De Vitta había conformado una cooperativa con el solo fin de engañar a los trabajadores, también había mentido con la liquidación por cierre, con la que logró la visibilización en medios de comunicación y filas que duraban cuadras para solidarizarse y evitar el cierre de una pyme.

Durante la Noche de las Librerías, De Vitta también había organizado el regalo de libros.

De esta manera, el denunciado continuó consiguiendo entrevistas en medios de comunicación y hasta recientes reuniones con candidatos políticos.