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«Pesimismo del abandono, optimismo de la autogestión»: Roig y la Economía Popular durante la crisis

Durante las jornadas del Consejo Consultivo del INAES, el presidente del instituto advirtió: "Estamos atravesando una de las peores crisis del capital".

07 de Noviembre de 2022, CABA (Ansol). –Las jornadas del Consejo Consultivo del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) tuvieron lugar en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y su apertura estuvo a cargo de un panel conformado por Andrés Ruggeri, coordinador del Consejo Consultivo y director del programa Facultad Abierta, Graciela Morgade, vicedecana de la Facultad, y Alexandre Roig, presidente del INAES.

Alexandre Roig explicó a ANSOL que, durante las jornadas, el debate principal giró en torno a «el lugar de la economía popular y la economía social en la transformación del capitalismo contemporáneo», sobre lo cual agregó: «Pretendemos debatir el estado actual de los procesos históricos, cómo se posicionan las cooperativas, las mutuales, las recuperadas, la economía popular y cómo podemos poner en tensión hacia adelante nuestro mundo, sus imperfecciones, y tratar de conformarlo».

«Hoy hay una crisis de sentido y de valor que se resuelve en colectivo, en manos de las cooperativas y las mutuales, no es solamente una forma organizativa más, es una forma organizativa que resuelve el vacío de las sociedades contemporáneas; entonces, vaya que tenemos una responsabilidad en el proceso que se viene», expresó Roig respecto al papel del sector en la salida de la crisis.

Roig: «El capital no está organizando la vida social»

Durante la apertura, Roig brindó su punto de vista respecto al lugar que ocupa hoy la economía social y popular: «Hoy, muchos trabajadores en relación de dependencia, un 25%, están por debajo de la línea de pobreza; o sea que el problema del valor del trabajo ya no se limita solamente a los trabajos invisibilizados y desvalorizados, sino que además termina siendo un denominador común de la clase trabajadora y se está expandiendo. ¿Por qué? Porque el capital no está organizando la vida social».

Frente a esto, el presidente del INAES planteó: «Hay que quemar las cartografías de lo social que nos proponen los dispositivos estadísticos porque no sirven. Si no, pregúntenle al pobre director del ANSES en el momento del IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), que pensaba por indicación del INDEC que iba a haber 3 millones y medio de personas que iban a solicitarlo, y fueron 11. O sea, esa cartografía no sirvió, porque las categorías académicas de ordenamiento de la vida social no sirven más».

Al finalizar la exposición, aclaró que llegó a una conclusión «ambigua, pesimista-optimista«: «La parte pesimista es que estamos atravesando una de las peores crisis del capital, justamente porque el capital nos puede gobernar sin organizar la vida social. Pero a su vez, el capital da espacio para la autoorganización de la clase trabajadora; de hecho, si ustedes miran en las 7 ramas que tiene la economía popular, son actividades que dejan el capital, pero a su vez dejan también que nosotros lo tomemos y lo organicemos cada vez más».

«Pesimismo del abandono, optimismo de la autogestión. Conéctense con el que quieran, pero el potencial subversivo y transformador claramente está del lado de la potencia autogestiva. Y por eso el trabajo mancomunado de los distintos sectores cooperativos y mutuales de antes y de hoy, los procesos de autoorganización el trabajo, las disputas sobre el valor del trabajo, están en el centro de la disputa de un capital que perdió su capacidad de organizar la vida y sin embargo nos puede seguir gobernando», concluyó Roig.