unicred

Peligra un programa de viviendas y puestos de trabajo por deudas estatales a cooperativas

Lo denunció la cooperativa Viviendas Norte. El conflicto se agravó también por la escalada de precios de materiales de construcción.

19 de enero de 2024, CABA (Ansol) –La cooperativa Viviendas Norte denunció la inminente suspensión de su proyecto de edificación de hogares, a raíz de la escalada de precios de materiales de construcción y la incertidumbre por los fondos adeudados por el Estado Nacional en el programa Vivienda Semilla.

En diálogo con Ansol, la referente de Viviendas Norte, Milca Sosa, expresó que la inacción de la nueva gestión gubernamental pone en riesgo la fuente de trabajo de 12 personas y la concreción de los hogares para 42 familias.

Desde Don Torcuato, en la provincia de Buenos Aires, la empresa produce soluciones habitacionales para todo el país bajo una lógica cooperativa. Se trata de una marca reconocida en la zona norte del conurbano bonaerense con 40 años de existencia y fue recuperada por sus trabajadores para continuar su tradición de calidad.

El objetivo principal de Viviendas Norte es “volver a instalar el concepto de vivienda como un bien social y no un bien del mercado, un derecho y la decisión de construir esa alternativa que demuestre que es posible”.

En medio de la escalada de precios y la turbulenta transición entre el gobierno de Alberto Fernández y el de Javier Milei, la referenta de la cooperativa traza el inicio de este proyecto constructivo que hoy está en riesgo.

“A través de un proyecto productivo que presentamos al ministerio de Desarrollo Social en el 2022 y aprobado un año después, pudimos comprar los materiales para construir 35 casas, pero nos quedó pendiente un segundo desembolso”, precisa.

viviendas

La incertidumbre política alrededor de las viviendas

A partir del cambio de gestión, Desarrollo Social pasó a integrar la órbita del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. A pesar de su designación estratégica en el organigrama del gobierno libertario, aún no hay funcionario a cargo de la resolución de los fondos adeudados.

“Esos fondos nos permitieron comprar y acopiar material para la fabricación de las casas para 42 familias dentro del proyecto, que se creó para que cualquier familia integrada al programa Potenciar Trabajo pudiera acceder a una casa de 29 m2, financiada por la cooperativa a cinco años”, cuenta.

“Nuestro principal problema es no poder comprar los materiales por el valor actual que se maneja en el mercado”, acota Sosa. El corrimiento de precios, según dieron a conocer, hace imposible costear los materiales que faltan con los fondos adquiridos en este primer año de trabajo.

Entre diciembre y enero, buena parte de los precios que componen la canasta de materiales de construcción sufrieron aumentos muy considerables, en el orden del 210% en algunos casos. Sin el fortalecimiento por parte del Estado, la continuidad del programa Vivienda Semilla queda expuesta a un desenlace incierto.

“En la cooperativa somos 12 trabajadores y trabajadoras que estamos peleando por no frenar la fabricación de las Casa Semilla con las que nos comprometimos”, señala Sosa. Las familias en el programa pagan una cuota accesible, y al sexto mes se realiza la edificación de la casa, alrededor de una garantía colectiva para mantener la relación con las familias y las organizaciones que promueven. “Queremos seguir trabajando en primer lugar por lo que implica en la generación de trabajo. Pero por otro lado tenemos muy en claro la importancia de sostener la política de accesibilidad de una familia trabajadora a su derecho de tener una casa propia”, concluyen desde Viviendas Norte.