“Nuestro principal objetivo es defender la economía de nuestros asociados”

Columna de opinión.

"Nuestro principal objetivo es defender la economía de nuestros asociados"

*Por Rodrigo Machado, gerente de Producción de la Cooperativa Obrera

15 de Junio de 2022, CABA (Ansol). -Tenemos un centro de elaboración de productos panificados centralizado que se encuentra en Bahía Blanca, en una planta que hemos inaugurado muy recientemente. Tenemos también otros 27 centros de elaboradores de otra escala y con un perfil de producción diferente, que son panificadoras más chicas, que están emplazadas dentro de las sucursales de la Cooperativa Obrera.

Nuestras principales problemáticas no creo que sean muy diferentes a las que tienen todos los elaboradores de productos panificados en el país. Están totalmente relacionadas con el aumento significativo de costos que hemos estado teniendo del mes de enero a la fecha. Estamos teniendo un incremento de costos de producción acumulados de 1º de enero al 31 de mayo que está en el orden del 29%, con variaciones en diferentes categorías de forma muy dispar.

En el caso de la harina, que en nuestro perfil de producción tiene una incidencia de un 29% sobre el producto final, ha recibido incrementos del 88% acumulados desde enero a la fecha, con picos muy marcados en el mes de marzo o fines de febrero, producto del conflicto internacional entre Rusia y Ucrania como principales exportadores de trigo. Y se le sumó hace un mes y medio atrás el cierre del comercio exterior en la comercialización de trigo por parte de India, que es otro gran jugador a nivel internacional. Eso generó conflicto en lo que tiene que ver con las relaciones entre la oferta y demanda.

En lo relativo a margarinas y levaduras también estamos teniendo un incremento fuerte. En margarina, del orden del 40% y en las levaduras, del 53%. Después, están los insumos, ya sea para la producción o para el envasado, y acá también estamos hay incrementos fuertes porque son importados y la propia devaluación mensual del dólar afecta estos costos. En el caso de las bolsas, hay incrementos del 18%. En las láminas, que utilizamos para hacer los envases Flow pack, están en el orden del 13%.

Por último, están los fitoesteroles. Esto un poco nos saca del mercado porque no es algo que normalmente se utilice en la industria del panificado, pero lo utilizamos por nuestra política de intentar que los productos aporten a la salud de nuestros asociados. Usamos fitoesteroles, aceite alto oleico, aceite de canola como materia grasa en lugar de margarina, manteca o grasa misma, y son commodities; por ende, su costo está en dólar.

Hemos tenido un incremento en dólares del 56% de lo que va de enero a la fecha. Si agregamos la devaluación paulatina, el aumento está en 80% y principalmente se debe a una cuestión de oferta: hay 2 grandes proveedores en el país y uno de ellos, que es el mas importante, tiene comprometida su producción hasta marzo de 2023. Queda un solo proveedor que también esta con limitaciones en su producción.

Históricamente, en el panificado el costo de la mano de obra tenía una incidencia sobre el producto del 60%, y el 40% restante era la materia prima. Pero ya desde hace un mes y medio o dos, esta relación se ha invertido y el costo de la materia prima hoy está en el 60% y la mano de obra, en 40%.

En el caso de los precios de los productos finales, por nuestra función social y porque nuestro principal objetivo tiene que ver con defender la economía de nuestros asociados, no hemos trasladado la totalidad de estos aumentos a los productos finales, lo cual claramente está dañando los excedentes con lo que trabaja esta industria. En lo que es el precio del pan, que es el producto mas emblemático, el precio hemos trasladado solamente un 20% en lugar del 30% que ha incrementado. Hoy, tenemos un precio final con IVA a la venta a disposición del asociado a un valor por kilo de $ 150 (según el Indec, el precio promedio pisa los $ 300).

Tenemos un pan saludable que se realiza con una reducción de sodio al 1,2% -cuando el mercado esta al 2%, aproximadamente-, se utiliza aceite de canola y se usan fitoesteroles para aportar a la salud de nuestros asociados. Ese producto tiene un valor final de $ 277 el kilo.

En lo que respecta a soluciones, por el lado interno creo que son las mismas que el resto: seguir intentando definir procesos y procedimientos que haga a la producción mucho mas eficiente, que nos permita reducir costos de producción y trasladar esos beneficios al asociado. Por otro lado, del punto de vista de la comercialización, es seguir fuertemente con acciones y dinámicas comerciales y también con canastas familiares que le permita al asociado poder acceder a este producto, que es tan importante en la mesa diaria de todos los argentinos.

Después, a nivel externo, está lo que puede hacer el Estado para poder de alguna manera morigerar los efectos que tienen acciones en el exterior. Está este fondo estabilizador, que se lanzó allá por marzo y hasta el momento creemos que no ha tenido un alcance suficiente. A la fecha un solo molino, que es Molinos Cañuelas, nos ha ofrecido la harina de 25kg al precio subsidiado, pero el resto de los molinos no han accedido a este fideicomiso y nos deja muy limitadas nuestras capacidades de abastecimiento.

Como organización no exigimos ninguna medida en particular, pero creo que la solución pasa por tratar de poder, a través del Estado, tener una mayor injerencia en este tipo de desvío, de manera tal que estos efectos de un mundo globalizado como el que tenemos actualmente no impacten de forma tan directa en un producto tan vital como lo es el pan para los argentinos.