No gastemos pólvora en chimangos

Por Claudio Urio

Presidente de FECOOSER

No vale la pena gastar pólvora en chimangos, definitivamente. Porque es imposible que José Luis Espert entienda que las cooperativas brindan servicios en pueblos y parajes rurales, donde el sector privado (SA incluidas) no iría ni por error ante la falta de «rentabilidad». Porque menos comprendería que la «economía» se basa en preceptos como «solidaridad y ayuda mutua» y no tengamos el tan deseado «fin de lucro». O que cada asociado tenga un voto en las decisiones y que no valga más la opinión de quien más dinero tiene.

Es imposible que acepte que en lugar de tener «rentabilidades extraordinarias» trabajemos con un sistema de tarifas mínimas y suficientes, buscando solo que los servicios sean sostenibles. No entra en su cabeza que la democracia en el ejercicio del poder interno de la «empresa» no responde a «capitales» sino a los propios «seres humanos» que la integran. Mucho menos entendería que en lugar de «fugar divisas al extranjero» hagamos «inversiones y obras locales». O que como «empresas» de energía o agua potable nos importen los servicios sociales, compremos ambulancias o sostengamos Salas de Primeros Auxilios o Centros Culturales.

Espert nunca comprendería que a pesar de no tener una prepaga de elite solo accesible a «ricos y famosos», nuestros asociados pueden acceder al sistema de salud y se les brinda elementos de ortopedia como sillas de ruedas o camas ortopédicas, por 1 o 2 dólares mensuales, moneda que tanto anhela. Cómo explicarle ese temita de «Asambleas libres y democráticas», donde todos participan, eligen y pueden ser elegidos cuando en sus «juntas o directorios de S.A.» solo unos pocos deciden por todos. O que nunca «quebremos», como seguramente desea y como sí lo hacen las empresas privadas, dejando en ruinas a proveedores o en la calle a sus empleados y familias (entre otros «daños colaterales» del sector privado al que pertenece y tan bien defiende).

En fin; decimos en el campo que «no hay que gastar pólvora en chimangos». Sigamos en nuestras cooperativas haciendo lo que sabemos hacer. No perdamos tiempo con cosas como ésta. No gastemos nuestra «pólvora», que es el tiempo, el esfuerzo, la preocupación, las energías y las ganas de hacer cosas por los demás que tenemos los cooperativistas. Algunas aves no lo merecen.

No gastemos pólvora en chimangos