¿Naturalizamos la violencia?

«Los femicidios se incrementan de tal forma que ya se ha llegado a una mujer muerta por día, se descubre la existencia de redes de trata de personas -prostitución y trabajo esclavo, trabajo infantil que son solo la punta de grandes redes-, también dos muertos, esta vez niños. Secuestros extorsivos que llaman la atención por su preparación y logística, censuras y persecución a militantes socio-ambientales, como Sofía Gatica y organizaciones de Neuquén…..y seguiría la lista.

Es cierto que en algunos lugares la gente se ha manifestando, pero también lo es que la cantidad no está a la altura de los hechos.

Mientras asistimos a una especie de reality show de candidaturas de toda clase de color político, parte de la sociedad parece distraída con estas idas y venidas, peleas, rupturas, reconciliaciones, entradas y salidas de candidatos y candidatas. Y es poca la reacción o la sorpresa a todo lo enumerado más arriba. ¿Existe un acostumbramiento a la violencia donde el sentimiento primario de «horror» parece desaparecer?

La clase dirigente, en su conjunto, debería hacerse cargo de revertir esta situación. El imaginario social se construye, entre otras cosas, en base a lo que los integrantes de una sociedad perciben y tememos que lo percibido está naturalizando la violencia.

La indiferencia frente a la violencia social es peligrosa y se transforma en violencia en sí misma. Cuando todo pasa a ser posible desaparece la capacidad de asombro y, en este tema, convierte a toda la población en una sociedad de alto riesgo.

Argentina, 11 de mayo, 2015
* Profesionales Latinoamericanos-as contra el Abuso de Poder«