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Las medidas no llegan a los pequeños productores del campo

Columna de opinión.

Por Juan Pablo della Villa

Integrante de ECAS (Empresa Cooperativa de Alimentos Soberanos)

3 de febrero de 2023, CABA (Ansol). –En función de la mesa del campo armada por el Gobierno y de las medidas dispuestas sobre el tema de la sequía, se vuelve a instalar en quién deja el Gobierno (y generalmente, el Estado) la representación del campo. Se aplican medidas en función de una problemática como la sequía para un campo concentrado, que está más direccionado en la producción de commodities, principalmente para la exportación, y no hay ningún tipo de medida ni de política pública direccionada al campo que produce alimentos, que genera arraigo, que genera una economía local e incluso que produce alimentos de manera extensiva para el consumo de nuestro país. No por hablar de economía local estamos hablando de algo chiquito o que no sea prioritario.

Más allá de que se han sentado por primera vez en la mesa de este Gobierno espacios del cooperativismo de la Argentina, que muy interesante, no se ha construido nada en función del sujeto pequeño productor campesino, de la agricultura familiar, que genera el alimento a nuestro país.

El tema es profundo: en términos de climáticos, estamos atravesando cada vez más ciclos de crisis, en tanto acceso al agua, inundaciones, necesidad de aplicar tecnología para poder llevar adelante la actividad, y eso tiene que ver con una crisis climática generalizada, regional, y que para nosotros y nosotras debería poner en juego o debería permitir problematizar al máximo las consecuencias de este modelo económico, de producción y de utilización de nuestros recursos naturales, que fue generando daños irreparables en nuestra naturaleza.

Las medidas no llegan a los pequeños productores del campo

En ese marco post-consecuencia, con una sequía tremenda, un Gobierno que no construye medidas para para los pequeños productores, para los que producen alimentos, me parece grave. Nosotros hemos estado con compañeros y compañeras que se le está muriendo el ganado o que se le ha secado el 100% de la plantación. Han sido completamente afectados y no se ha construido la emergencia agropecuaria en función de este sector.

Es tiempo de construir una alternativa a este modelo de producción capitalista, de especulación y de concentración económica. Necesitamos seguir ampliando la producción y el espectro de pequeño/mediano productor y productora: engordar esa cadena de producción, que haya más familias produciendo, accediendo a la tierra, generando trabajo en el sector rural y de esa manera ir consolidando propuestas que tengan que ver con otro formato, en términos de producción de consumo.

Desde ahí, estamos resistiendo; por un lado, los avances de un modelo de mayor concentración, de mayor especulación, de mayor violencia, y, por otro lado, las consecuencias de una naturaleza castigada con extremos niveles de desmonte, con sequías que van afectando humedales, mojones, ríos, arroyos. Hay que ir construyendo realmente alternativas y deberíamos tener un Estado estudiando el tema, financiando la aplicación de tecnología y construyendo un modelo de producción sustentable, amigable con la biodiversidad, con la riqueza natural de nuestra Argentina y con el pueblo trabajador adentro.

Entendemos un estado de crisis profunda en todas las economías regionales de nuestro país. Es necesario ponerlas en valor, reorganizar también el esquema de producción, de comercialización y de consumo en nuestro país y poner esos miles de millones de pesos de la emergencia agropecuaria también en el sector que produce los alimentos, porque es el que nos garantiza la comida en el plato a todos los argentinos y los argentinos.