La crisis del INCAA y las plataformas

La crisis del INCAA y las plataformas
*Por Julio Santucho

La crisis del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales se venía incubando desde la asunción de la presidencia del Instituto por parte del reconocido director de cine Luis Puenzo. Puenzo asumió su cargo con apoyo generalizado de todas los productores y realizadores de la industria cinematográfica. Sin embargo, sus promesas de reforzar y vitalizar la producción cinematográfica nacional no fueron cumplidas. El análisis de prácticamente todos los especialistas del sector es que Puenzo apostó a subordinar la producción cinematográfica nacional a las plataformas capitalistas y, en especial, a Netflix.

La polémica se estableció en relación a la Ley de Fomento a la que el gobierno de Mauricio Macri le puso límite de vigencia hasta diciembre de 2022. Si no se modifica esa normativa, en diciembre de 2022 el INCAA deja de ser un Instituto autárquico, con presupuesto propio que se obtiene por un porcentaje del impuesto a las entradas de cine y cánones a los canales de televisión. A partir del 1 de enero de 2023 esos impuestos pasarán a recursos generales del Ministerio de Economía.

Luis Puenzo no hizo nada para renovar la autarquía del INCAA porque apuntaba a vincular la producción cinematográfica nacional a las plataformas audiovisuales capitalistas. Naturalmente, el reclamo de los productores independientes y organizaciones de  realizadores nacionales es que las plataformas van a comprar o coproducir películas argentinas con sus propios criterios y se va a perder la diversidad de producciones que reflejan la situación nacional desde la problemática de derechos humanos y sociales, la cultura de las diversas regiones, etc. 

Hay que tener en cuenta, por otro lado, que las plataformas capitalistas recaudan millones de dólares de los espectadores argentinos que pagan sus cuotas en dólares, pero no pagan ningún impuesto ni canon al Estado nacional.

Independientemente de que el Paralamento argentino renueve la ley de Fomento que permita al cine argentino seguir produciendo contenidos nacionales con la riqueza temática y técnica reconocida mundialmente, hay que abordar el tema del desarrollo de Plataformas Audiovisuales Cooperativas.

Plataformas cooperativas

Entre las grandes transformaciones del capitalismo a nivel global se encuentran la digitalización y automatización de muchos procesos productivos, que provocan la exclusión masiva de personas del mercado laboral. En ese contexto, desde el cooperativismo se advierte una tendencia hacia mayores niveles de flexibilización del trabajo, bajo modalidades de contratos precarios y formas de trabajo informal, que dejan a les trabajadores sin ningún tipo de seguridad social ni protección alguna.

“Un ejemplo son las Cooperativas de Solidaridad de Canadá. Hay usuarios de los bienes y servicios que provee la cooperativa, sus trabajadores y organizaciones que comparten los objetivos económicos y sociales”

Julio Santucho, fundador y presidente del Instituto Multimedia DerHumALC

Si bien las cooperativas ofrecen un marco legal para la generación de trabajo digno, desde CICOPA señalan algunos casos como el de Latinoamérica, donde les trabajadores de las cooperativas de trabajo tienen un nivel muy bajo de protección social, al ser asimilados jurídicamente como trabajadores independientes o autónomos, lo que implica un desafío por el reconocimiento jurídico de la forma de trabajo autogestionado. En Argentina, la ley de Cooperativas se remonta a 1973. Ello plantea la necesidad de actualizar la legislación para definir un perfil laboral del trabajo autogestionado que no es el de trabajo dependiente pero tampoco el de trabajador independiente o autónomo. Ello sería el primer paso para formular estrategias de proyectos cooperativos con posibilidades de desarrollo productivo en el contexto de la adopción de nuevas tecnologías y, concretamente, del cooperativismo de plataformas.

Un ejemplo que me interesa destacar es el de las Cooperativas de Solidaridad de Canadá. Pueden incluir tres clasificaciones básicas de membresía: usuarios del servicio provisto por la cooperativa, trabajadores y, cada vez más habitualmente, individuos y organizaciones que comparten los objetivos económicos y sociales de la cooperativa (miembros de apoyo). Cada una de estas categorías de miembros puede tener subcategorías dentro de ella.

La asociación civil Instituto Multimedia DerHumALC -Derechos Humanos en América Latina y el Caribe- ha construido una plataforma audiovisual que se propone desarrollar sus actividades con modalidades cooperativas, donde participen usuarios, productores de películas, los trabajadores; instituciones públicas beneficiadas como escuelas, universidades, centros de detención y, eventualmente, fundaciones u organismos estatales que compartan los objetivos económicos y sociales de esta cooperativa de actores múltiples.

El objetivo es crear una plataforma audiovisual que, a diferencia de Netflix o Spotify, pueda dar lugar a una relación conveniente entre realizadores culturales y consumidores. Es decir, un ejemplo de plataforma cooperativa donde los realizadores cinematográficos independientes se sienten recompensados porque su película se distribuye y reciben una cierta retribución económica y los consumidores acceden a un material de calidad sin necesidad de pagar los costos de redes comerciales como Netflix. Como hemos dicho, este es un modelo que ya existe, por ejemplo con plataformas como SMK de Italia. Nuestro objetivo es desarrollar ese tipo de plataformas en Argentina a partir de nuestro archivo de más de 8.000 películas con el objetivo de ponerlas a disposición del público en los próximos años a través de nuestra plataforma.

La idea sería que los consumidores accedan con un pago voluntario o a la gorra y que los cineastas reciban un 90% de los ingresos. El restante 10% se destinaría al mantenimiento de la plataforma. La sustentabilidad del proyecto reside en la difusión masiva de sus contenidos y en sus bajos costos.

Una proyección internacional de este modelo podría significar un paso adelante muy grande para la difusión de la cultura de los derechos humanos y sociales, a través de la cultura del cooperativismo.

*Fundador y presidente del Instituto Multimedia Derechos Humanos en América Latina y Caribe y promotor del Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos