Frente a la exclusión laboral, cooperativismo LGBT+

Sólo el solo el 18% de la población travesti-trans tiene acceso al empleo formal, ante la dificultad para conseguir trabajo, nacen las cooperativas: “Fuego” es el primer centro de es creado y atendido por mujeres travesti-trans.

Frente a la exclusión laboral, cooperativismo LGBT+

3 de junio de 2022, CABA (Ansol).- Desde la primer marcha del #NiUnaMenos hace siete años hasta el día de hoy, se contabilizan 2041 femicidios y trans/travesticidios, según un informe del Observatorio de Femicidios en Argentina Adriana Marisel Zambrano. Hoy se marcha a lo ancho y largo de todo el país bajo la consigna, que también asumió el sector cooperativo y mutual: “¡Vivas, libres y desendeudadas nos queremos! El Estado es responsable”.

Uno de los reclamos principales exige la destinación de recursos para avanzar en la autonomía económica para las mujeres, travestis y trans, y no para el pago de la deuda. El año pasado se sancionó la Ley del Cupo Laboral Travesti Trans «Diana Sacayán-Lohana Berkins«, una deuda histórica para un colectivo que siempre fue excluido en el ámbito laboral.

A pesar de esto, gran parte de las personas travestis y trans quedan excluidas de esta posibilidad, que busca transformar la desigualdad estructural de discriminación hacia esta población que tiene una expectativa de vida de entre aproximadamente 35 y 40 años. Se estima que sólo el 18% de la población travesti-trans tiene acceso al empleo formal.

Frente a la exclusión laboral, cooperativismo LGBT+

Frente al difícil acceso de la comunidad travesti trans al trabajo -también a la educación y salud- algunxs se organizaron y crearon alternativas de trabajo colectivo. Tal es el caso de Fuego, un centro de estética en Villa Ballester que nació en contexto de pandemia el año pasado, una situación que agravó las posibilidades laborales de la comunidad.

La experiencia de Boca Rosa, cooperativa LGBT+

Boca Rosa es una cooperativa textil que también transforma la realidad de sus trabajadorxs en Gualeguaychú. Su presidenta, Gabriela Gómez Girones, reconoce que el cooperativismo es importante en la comunidad porque “abre puertas a nuevos comienzos de vida y porque en conjunto se hacen mejores las cosas”.  

«El cooperativismo da la posibilidad de construir colectivamente y crear oportunidades, inclusive donde parece casi imposible que las haya»

Gabriela Gómez Girones, presidenta de Boca Roja

A través del taller de costura y una formación constante de forma virtual durante la pandemia, pudo darles un oficio a compañerxs de la comunidad LGBT+, ayudándolas a superar todo lo “oscuro que habían pasado en sus vidas”. Empezaron siendo doce en total y ahora son seis, ya que de a poco se “les está abriendo otros caminos, gracias a todo esto que estamos haciendo de enseñarles”, reconoce Gabriela.

La lucha sigue y los derechos aún no son garantizados en su totalidad, “la ley abrió la puerta para algo nuevo (…) fue importantísimo que saliera. Estamos arrancando, yo sé que vamos a llegar a mucho más, por eso es muy importante estar todas juntas para poder luchar”, afirmó la presidenta de Boca Roja. Y añadió: «El cooperativismo da la posibilidad de construir colectivamente y crear oportunidades, inclusive donde parece casi imposible que las haya”.