Excursiones y travesías a la cordillera

(Ansol).- «Surgió como una necesidad de generar fuentes de trabajo. Vimos que el turismo en la zona estaba en crecimiento y apostamos a la economía social», explicó a esta agencia el presidente de la empresa, Ariel Varas.

La cooperativa riojana realiza excursiones y su máxima atracción es la visita a la Reserva Laguna Brava, una extensión de 405.000 hectáreas en la que se preservan comunidades de vicuñas y guanacos que estaban al borde de la desaparición.

La reserva del noroeste de La Rioja abarca una serie de lagunas menores formadas de manera temporal como consecuencia de los deshielos y se extiende entre los departamentos de Vinchina y General Lamadrid, a cuatrocientos cincuenta kilómetros de la capital provincial.

«La reserva comenzó a visitarse a partir del año 2008. Las excursiones se realizan en la temporada de primavera-verano», detalló Varas a Ansol.

La actividad turística de la zona fue impulsada por el gobierno provincial y «a partir de esto comienzan a trabajar los guías en forma particular -recordó Varas-. Nos empezamos a hacer conocidos, y para que todos tuviéramos trabajo, decidimos formar la cooperativa».

Además de realizar excursiones guiadas en la zona, la cooperativa gestiona una posta de información y reabrió un museo que fue cedido por el gobierno provincial.

Respecto de la temporada, señaló que tienen «muchas expectativas porque si bien se cree que en el verano riojano hace mucho calor, nosotros estamos en un lugar de pre-cordillera, con lo que cada día tenemos un pico de temperatura pero luego refresca», invitó.

Según informó el Ministerio de Turismo, el alto nivel del movimiento turístico registrado a partir del feriado de Navidad consolidó el inicio de la temporada de verano y llevó a 11,4 millones el total de arribos correspondientes a los diez fines de semana largos del año.