“El cooperativismo tiene muchísimas ventajas sobre la relación de dependencia”

"El cooperativismo tiene muchísimas ventajas sobre la relación de dependencia"
Lo afirmó Adrián Albor, presidente de la Asociación Civil Grupo de Litigio Estratégico, un grupo de 40 abogados y abogadas que actúan en casos de incidencia colectiva. Apoyaron a los restaurantes recuperados La Robla y 1893 en articulación con la UTEP. Junto a su compañero de GLE, Marcelo Treleani, dialogó con ANSOL.

19 de agosto de 2020, CABA (Ansol).- “Cuando abrazás esa idea, te das cuenta de que hay que fomentar el cooperativismo, que es el modelo ideal de vinculación laboral”, afirmó Adrián Albor, parte del Grupo de Litigio Estratégico. 

El GLE es una asociación civil conformada por 40 abogados, abogadas y estudiantes de abogacía que lleva diez años patrocinando casos de incidencia colectiva de manera gratuita, y este año obtuvo la personería jurídica. 

El trabajo cooperativo tiene muchísimas ventajas sobre la relación de dependencia.En general, siempre se habla, para bajar los costos, de bajar la materia prima, los salarios de los trabajadores, pero nadie se preguntó si no se puede bajar el que se lleva la parte del león, que es el capital

Adrián Albor. Grupo de Litigio Estratégico

“A nosotros el macrismo nos dio mucho trabajo”, ironizó en diálogo con ANSOL. Llevan adelante amparos de salud cuando obras sociales, medicinas prepagas, PAMI, IOMA niegan un medicamento, por ejemplo. 

Como en la Ciudad de Buenos Aires, cada año faltan entre 9 mil y 20 mil vacantes en la escuela pública todos los años, también dedicaron un día por semana a trabajar gratuitamente en amparos. “Hacemos 500 amparos por año. No nos da el cuero para más”, contó Albor. 

También litigian en casos de gatillo fácil, tarifazos en los servicios públicos y respecto de créditos UVA.  

Recuperar una empresa en plena pandemia

Su última gran participación fue en el conflicto laboral por el cual los trabajadores de 1893 pudieron recuperar su empresa, pero ya habían participado en otros como La Robla. 

Marcelo Treleani, compañero de Albor en GLE, agregó: “Nos convocó Nahuel Casademunt, de la UTEP, a quien conocemos por años de militancia en espacios comunes”. 

Con la UTEP han trabajado muchos amparos de vivienda, represión en la protesta social y violencia institucional. “Cuando el empresario los acusó de usurpadores, los trabajadores tenían un policía en la puerta y una causa radicada en el fuero penal de la Ciudad”, explicó Treleani. 

Cuando llegamos a un acuerdo con los empresarios y los dueños del local, se archivó. Se llegó a un acuerdo que fue beneficioso para todos: la cooperativa, empresarios y dueño

Marcelo Treleani. GLE

Albor completó: “La alternativa a esto era que los trabajadores, con una causa penal, siguieran amotinados en el local, esperando un juicio laboral que no iban a cobrar nunca. Los dueños del local, sin cobrar el alquiler. El empresario, sin vender mercadería y debiendo las indemnizaciones. Se desligó de las deudas y no tiene que ser un muerto civil, trabajando a escondidas. Los tres arruinados”

“Cuando llegamos a un acuerdo con los empresarios y los dueños del local, se archivó. Se llegó a un acuerdo que fue beneficioso para todos: la cooperativa, empresarios y dueño”, sintetizó Treleani.

Las primeras recuperaciones

“Tuvimos que desarrollar capacidades respecto de conflictos laborales y conversión en cooperativa de lo que muchas veces es un puñado de trabajadores enojados porque les bajaron las persianas sin avisarles y sin pagarles indemnización”, contó Albor. 

La Robla, el restaurante especializado en comidas españolas recuperado hace cuatro años, ayudó a muchos abogados de GLE a cambiar su mirada sobre las cooperativas de trabajo. 

“Donde fracasa el capitalismo de la relación de dependencia y triunfa el cooperativismo. El trabajo cooperativo tiene muchísimas ventajas sobre la relación de dependencia. En general, siempre se habla, para bajar los costos, de bajar la materia prima, los salarios de los trabajadores, pero nadie se preguntó si no se puede bajar el que se lleva la parte del león, que es el capital”, reflexionó Albor. Sin embargo, no siempre pensó así. 

Como en Los Simuladores, se tejen redes para que nos llegue más gente de lugares donde más lo necesitan”, comparó el abogado, y explicó: “Muchos de los que vienen por casos de vacantes podrían pagar, pero igual no les cobramos, aunque a veces tienen que colaborar asesorándonos en aquello que puedan”. “En los casos de créditos UVA, nos apoyamos en economistas y especialistas en derecho bancario que habíamos patrocinado en amparos para obtener medicamentos que les negaba su obra social”, agregó Marcelo Treleani.

Hoy están viendo cómo resolver el problema de la gente que ni siquiera puede pagar el transporte hasta las oficinas del grupo. 

Prejuicios anticooperativistas

Treleani explicó a ANSOL de dónde salen los prejuicios sobre el cooperativismo de trabajo entre abogados: “Uno pensaba que el cooperativismo era alguien que estaba a cargo de una empresa y hacía figurar a sus empleados como socios cooperativistas, pero tenía un rédito en exceso al poder evadir de esa manera la ley de contrato de trabajo. Después uno se va metiendo en el tema y se da cuenta de que el cooperativismo es la forma ideal de trabajo”. 

Albor ejemplificó: “Mi prejuicio venía por haber conocido un restaurante en Puerto Madero cuyo dueño me decía que tenía a todos los mozos y cocineros en una cooperativa que le prestaba servicios y le facturaba. Eran los mozos de todos los días en el restaurante. Claramente era una evasión de las leyes laborales. Si uno se va con eso en la cabeza, se cree que todo cooperativismo es fraude laboral”.

“Cuando vimos que las experiencias autogestivas triunfaban donde había fracasado el sistema laboral ortodoxo, nos dimos cuenta de que era una cuestión de prejuicios por conocer experiencias negativas”, concluyó Albor. “Tantas empresas recuperadas siguen funcionando luego de muchos años. El Estado eso lo tiene que fomentar como una de las principales políticas”.

Además, se apoya en la historia y en la Constitución: “Desde 1957, dice que los trabajadores tienen participación en las ganancias de la empresa y colaboración en la decisión sobre la producción. ¿Qué mejor para eso que el cooperativismo?”.