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El brutal impacto de la sequía en los costos de la carne vacuna

Columna de opinión.

Por Carlos Baravalle

VICEPRESIDENTE DE BASES FEDERADAS

En la carne vacuna, hay más variables en los costos. Indudablemente, la sequía juega un rol importante en la comercialización. Yo como ganadero de cría hice adelantar la oferta de terneros, que son destetados y vendidos para que luego sean novillos gordos, que luego van al frigorífico. Lo que pasó en la recría con esta sequía fue la falta de pasto. Eso adelantó un 25% más la venta de terneros. Eso impacta en los precios.

El año pasado a esta altura teníamos el precio de la invernada en 350 pesos. Si tuviéramos que comparar con la inflación anual del 100%, a esta altura del año debería valer 700 pesos el kilo vivo. Sin embargo, en la feria de esta semana estuvo rondando los 500 pesos y los costos para la alimentación de los animales siguen el ritmo de la inflación. Entonces, si la pregunta es por qué los alimentos están por encima de la inflación, tiene que ver con condiciones estacionales como caída de granizo, lluvias excesivas, inundaciones y en este caso la sequía.

El mercado va regulando los precios, a veces queda retrasado y otras, se actualiza. Lo cierto es que en la carne el engorde venía muy retrasado en sus precios y, si uno comparaba los costos de alimentación, no cerraba la ecuación.

Los costos aumentaron porque el forraje con la sequía no existe. El productor tiene que anticipar sí o sí la venta de la invernada. La recría se ha puesto muy compleja. Estamos con el precio de la invernada, a comparación del año pasado, 30% por debajo. El productor que acostumbraba a vender a 200/220 kilos de invernada terminó vendiendo 180 kilos. Por eso, se deprimió el precio. El tema es que una de las estrategias para poder sortear una sequía es anticipar la venta de los terneros. Ahí, se complica todo para el que recría porque afecta los costos, que siguen a la inflación. El margen se achica. Además, como la sequía no permite generar el volumen suficiente de forraje natural, hay que recurrir a reservas forrajeras que tienen otros costos.

El brutal impacto de la sequía en los costos de la carne vacuna

Siempre el dólar tiene su factor en el tema costos porque tenemos insumos que se rigen por esa moneda. Ahora bien, me parece que la sequía afectó mucho más que el tema de costos. El año pasado el kilo de rollo estaba en 13 o 14 pesos y hoy está 28 pesos el kilo. Esto no tiene que ver con el dólar, sino con el rendimiento: la alfalfa que el año pasado daba 5 o 6 rollos por hectárea, este año con suerte hablamos de 3. Las bajas precipitaciones repercuten en el volumen forrajero. Cuando el bien es escaso, el costo sube.

Creo que los precios solos van a ir buscando un punto de equilibrio entre el ofrecimiento que hay de engorde y el consumo que hay en nuestro país. Ahora que el precio se ha actualizado y llega a los márgenes de la inflación, creo que va a tender a estabilizarse.

El escenario es complicado porque esta sequía afecta directamente al índice de preñez. En estos momentos se están realizando los tactos y se verá el trabajo que se hace en los rodeos de cría. En los establecimientos que hayan tenido un poco más de suerte con las precipitaciones, donde el pasto haya alcanzado, los índices estarán acorde a lo habitual. Donde haya escaseado el pasto y no haya habido la cantidad de reservas suficientes, el índice de preñez va a bajar.

Va a haber índices por debajo del año que viene y que son muy complicados para lo que viene, porque hay establecimientos que sortearon la sequía con buenas reservas, pero si esto continúa la verdad que se va a afrontar un invierno donde el impacto va a ser más drástico todavía. Para evitar esto hay que hacer una planificación a largo plazo para mejorar esos índices de preñez.

Argentina tiene números bajos, rondando el 70%, lo que después conlleva un 65% de índice de destete. Otros países están mucho más arriba. Hay que trabajar para que la tecnología llegue a las manos de todos, concientizar mucho sobre protocolos de trabajo para preñar la mayor cantidad de vacas posible. Hay mucho trabajo por hacer en ganadería y los márgenes que tenemos que mejorar son posibles.

Hay que hacer un esfuerzo entre todos los que participan en el rol de la ganadería de cría para que de esa forma podamos ofrecer muchos más terneros para el mercado interno. Una vaca que no está bien alimentada difícilmente quede preñada y ahí vamos a tener grandes pérdidas.