Denuncia del Empresariado Nacional: Quieren volver a desmantelar la industria argentina

Desde el Empresariado Nacional (Enac), representantes de más del 90 por ciento de las empresas existentes en el país, tenemos el deber de explicar a la población que cuando estos sectores atacan el «gasto público», en verdad están arremetiendo contra el fomento del mercado interno, y cuando reniegan de la «limitación a las ganancias por exportación» en realidad están impugnado la defensa de la soberanía económica», como lo han hecho históricamente.

En la jornada, realizada en el lujoso hotel Alvear, los economistas Miguel Ángel Broda, José Luis Espert y Carlos Melconian coincidieron en críticas a los últimos doce años de gobierno. A su entender, según transmitió el diario La Nación en la edición de ayer, hay una política desigual para con los sectores dedicados al intercambio comercial en gran escala con el exterior. En cambio, para las pequeñas y medianas empresas, que históricamente estuvieron obligadas a competir con productos importados que se podían vender a menor precio, que la política vigente incentive el desarrollo local para sustituir los productos foráneos es una oportunidad de inversión y crecimiento, además de una herramienta para generar trabajo a los argentinos y argentinas.

Para los economistas del capital concentrado, el Gobierno debe recurrir a incentivar la demanda porque -según denunciaron- la economía por sí sola no funciona. Es esa acción la que asocian con generar «gasto público». Para las Mipymes, principales generadoras de empleo en el país, el mercado interior es el alma que permite el sustento diario. Cuando no se cuenta con una estructura concentrada, es esa circulación constante de oferta y demanda la que permite sostener la producción. El mercado interno potenciado es lo que la población percibe de la economía, por eso se promueve desde las diferentes carteras del Estado a través de capacitaciones, subsidios y créditos. Si eso es gasto, ¿qué es para ellos inversión?

Las «reglas de juego» que las cabezas de la oposición defienden como inexorables son, posiblemente, las que buscan la distribución desigual de la riqueza: sólo unos pocos ganan. Desde el ENac, entendemos que no hay más reglas que las del trabajo digno y el desarrollo productivo planificado junto con un Estado activo, independiente de grupos de poder transnacionalidados. No nos llama la atención que su discurso sea el mismo que en la década de 1990, pero no permitiremos dar un paso atrás en las victorias obtenidas.

Nos constituimos como un colectivo gremial nacional y popular, del lado del pueblo. Las entidades que conformamos este espacio -Asociación Pyme, Apyme, CGE, CEEEN, Fedecámaras- enaltecemos el proyecto vigente e impulsamos su profunidzación porque es el que recuperó la participación política y pública en la economía dedicada a promover una distribución más justa de la riqueza, para decirle €˜basta€™ al capital concentrado.