Críticas de usuarios y consumidores a los aumentos de tarifas de luz y gas

Frente al anuncio de una suba estimada del 25% y 16% en la boleta energética y en plena discusión sobre la segmentación, asociaciones civiles alertan sobre las consecuencias de un nuevo ajuste.

Críticas de usuarios y consumidores a los aumentos de tarifas de luz y gas

31 de Mayo de 2022, CABA (Ansol). -Ante la inminente suba de tarifas en la luz y el gas, confirmada por las nuevas resoluciones del Boletín Oficial, organizaciones civiles defensoras de los derechos del consumidor, como la Unión de Usuarios y Consumidores (UUC) y Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO) advierten la imposibilidad económica de soportar nuevos aumentos y la necesidad de revisar los criterios de aplicación de la segmentación tarifaria.

En diálogo con ANSOL, el presidente de la Unión de Usuarios y Consumidores, Claudio Boada, expresó la intervención de la asociación durante las audiencias públicas: “Nosotros nos opusimos y planteamos que el bolsillo de los consumidores y del resto de los afectados, como las pymes, cooperativas, empresas recuperadas, el comercio barrial y los clubes de barrio no están para que siga habiendo aumentos, por eso firmamos documentos conjuntos tanto en el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) como en el Ente Nacional Regulador del Gas (ENERGAS)”.

“De todas formas, reconocemos la diferencia entre estos aumentos que llamamos moderados a los aplicados durante el tarifazo del macrismo. Estas subas no han afectado sustancialmente el bolsillo de los consumidores, tuvimos un año sin aumentos, el año pasado el promedio fue del 10% y este año está siendo por debajo de la inflación”, aclaró.

Otra asociación presente en las audiencias fue Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO), presidida por Pedro Busetti, quien en conversación con ANSOL, repasó el contexto económico que lleva a DEUCO a oponerse a las subas. “En marzo de este año, ya hubo un aumento de energía eléctrica y de gas natural del 20%, la inflación anual va a superar el 60% y en mayo se espera un incremento mayor de los alimentos que, anualmente, va a llegar al 65%. Además, la recuperación económica no ha significado un mayor crecimiento de la oferta laboral de calidad y la pobreza todavía es del 28% a nivel país y del 33% en Gran Buenos Aires”, enumeró.

En relación a los subsidios, expresó: “Hay que sacárselos a las productoras de gas que han recibido subsidios multimillonarios desde 2016. En 2017 recibieron 548 mil millones de pesos para incrementar la producción de gas. Sin embargo, esos subsidios de miles de millones de dólares no han significado un ahorro en la importación de gas natural”.

En este sentido, Busetti especificó: “Seguimos importando a Bolivia con un precio superior en un 80% a lo que pagó en 2021, seguimos importando barcos de gas natural licuado con un precio 600 veces más caro de lo que se pagó en el 2021. Y ahora la solución para el gobierno nacional es quitarle el subsidio a los usuarios residenciales que fueron afectados por la pandemia perdiendo trabajo e ingresos”.

A LA ESPERA DE LA MENTADA SEGMENTACIÓN DE TARIFAS

Tanto DEUCO como la Unión de Usuarios y Consumidores coinciden en las ventajas de la política de segmentación tarifaria discutida en los últimos meses, pero insisten en la necesidad de reformular los criterios de aplicación.

El presidente de DEUCO, en esta línea, afirmó: “Nosotros le hemos dicho a la Secretaría de Energía que, en la segmentación que están proponiendo, si incluyen mal a ese 10%, que serían alrededor de 900 mil usuarios de gas y 600 usuarios de luz, en la categoría que ellos llaman “de ricos” van a generar centenares de miles de usuarios protestando porque recibieron facturas un 120% más caras que las que pagaban en marzo”.

“La única manera de segmentar la tarifa es en función de la condición económica del usuario. Una persona puede vivir en un barrio rico y tener una jubilación mínima. Por lo tanto, lo que tiene que hacer el gobierno es una investigación y evaluación con datos del AFIP, del Sintys y del ANSES para poder determinar quiénes tienen la capacidad económica para enfrentar un aumento que, en el caso del gas, va a ser para ese 10% del 120% en relación a marzo”, concluyó Busetti.

Por su parte, Boada también apuntó contra el criterio geográfico: “Más allá de los barrios cerrados y edificios específicos, en los demás lugares, aún en los barrios más adinerados, igualmente hay mucha heterogeneidad. Los elementos objetivos de ingresos y patrimonio es por donde tiene que ir el análisis pero como está elaborada la herramienta hasta ahora es ineficiente”.

EL ROL DE LAS COOPERATIVAS, DESDE LA ÓPTICA DE LOS USUARIOS

En relación al lugar que ocupan las cooperativas que brindan servicios energéticos, Boada recalcó la urgencia por generar nuevas mesas de diálogo entre las asociaciones civiles y el sector y agregó: “Es distinto el comportamiento que la masa de usuarios deberíamos tener frente a las grandes empresas que frente a las cooperativas de distribución eléctrica. En lo personal considero que también están siendo víctimas del sistema”.

En la misma línea, Busetti reflexionó sobre el rol cooperativista en Buenos Aires: “En la provincia, el sector cooperativo atiende a aquellos sectores que a las grandes empresas monopólicas no les interesan por la dispersión geográfica y la baja cantidad de usuarios. Por lo tanto, nosotros resaltamos su labor y entendemos que tienen que tener un trato diferencial con respecto a esas grandes empresas que son monopólicas”.