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Cooperativas productoras de yerba mate visitaron el Congreso, con preocupación por el DNU

Dos modificaciones incluidas en el polémico DNU 70/2023 tienen un impacto negativo en el sector. La respuesta de los productores yerbateros.

24 de enero de 2024, CABA (Ansol). –La semana pasada algunas cooperativas productoras de yerba mate mantuvieron reuniones con senadores y diputados de todos los bloques opositores en el Congreso de la Nación, con el objetivo de explicar el DNU y su impacto en el sector, a partir de los cambios efectuados en la vigencia del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).

La medida afecta directamente a 15.000 tareferos, 12.000 productores, 49 cooperativas, 200 secaderos y 100 industrias; interrumpiendo por primera vez en veinte años los ciclos virtuosos de sobre producción.

El DNU no deroga la Ley 25.564 que mantiene en funcionamiento al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), sino que implica modificaciones en alguna de sus funciones, como ser el registro y la regulación de precios mínimos.

La baja de los registros de distintos operadores que son productores, secaderos, molinos; haciendo que pierda el seguimiento y la trazabilidad de los mismos al no poder inscribirlos. En ese mismo sentido, elimina también la resolución 160, que limitaba la cantidad de cinco hectáreas por productor u operador.

Gerardo Vallejos, presidente de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones (Fedecoop), fue uno de los expositores en comisión y explicó a ANSOL: «El mercado de la yerba es de competencia imperfecta con muchos oferentes y pocos demandantes. Con esta tipificación, se genera un oligopsonio. Es muy fácil que los más grandes coincidan en un precio en función al volumen y es en esta instancia que el rol del INYM es muy importante, dando un precio referencial mínimo que no obligue al pequeño productor a vender por abajo de su costo«.

Cooperativas productoras de yerba mate visitaron el Congreso, con preocupación por el DNU
A la izquierda, Gerardo Vallejos, presidente de Fedecoop.

El DNU parece retrotraer a lo transcurrido a partir del año 1991, cuando el Decreto 2284 decidió la disolución de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate, entidad vigente desde el año 1935. Esta acción impactó en las superficies productivas, reduciendo rápidamente su capacidad de un 45 % a un 25 %. Proporción que empezó a modificarse nuevamente, a partir de la creación del INYM allá por el año 2002.

«La desregulación de la actividad yerbatera en los años noventa bajó el precio a niveles que el productor primario no cosechaba, sino que terminó vendiendo sus parcelas o vendiendo la producción a precio vil. Pequeñas cooperativas con marca propia se fundieron o, en el mejor de los casos, se transformaron en vendedoras a grandes marcas que comercializan en volumen», recordó Vallejos.

Las productoras de yerba mate contra el DNU

En cuanto a las reuniones con legisladores, detalló: «Fuimos al Congreso y nos han atendido todos los bloques. Les explicamos ampliamente cómo nos afectaban las medidas y hemos tenido una buena recepción. Algunos nos confirmaron que nos iban a acompañar. Otros confirmaron la discusión en el marco de su bloque. Hay muchos legisladores que no sabían lo que era el INYM, que es un ente autárquico y autónomo en cuanto a presupuesto».

El DNU por su naturaleza jurídica se elimina o aprueba totalmente y, dentro de la Ley Ómnibus, no hay nada que refiera al INYM. Por lo cual, si se rechaza el DNU las condiciones productivas yerbateras tendrían que retrotraerse a diciembre.

A la vez que se llevó adelante la estrategia legislativa, un grupo de productores en Misiones realizó un pedido de recurso de amparo como medida cautelar, porque consideran que, al ser eliminada la cuestión de los registros en el INYM, se pone en riesgo el convenio de corresponsabilidad gremial, entre otras cuestiones.

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