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Cooperativa Recicladores de Avellaneda: Trabajo, cuidado ambiental e inclusión social

Brinda trabajo a 170 personas, 60 dentro de la planta y el resto recuperando el material puerta a puerta en las calles. Los recicladores, tras una toma de la planta municipal, crearon la cooperativa que hoy recupera más de 300 bolsones diarios.

26 de Mayo de 2023, CABA (Ansol). – La Cooperativa Recicladores Unidos de Avellaneda fue conformada hace cinco años tras una toma a la planta municipal de tratamiento de residuos, y hoy trabajan la inclusión social a través del reciclado a nivel municipal y junto con los vecinos dentro de “Eco Punto Avellaneda”, la planta de reciclaje.

«No hay otro Ecopunto como este en el país. Somos uno de los municipios con el mejor convenio firmado con inclusión social«, expresó a Télam Jonatan Castillo, presidente de la cooperativa y referente de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR) y del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE).

Según las palabras de Castillo, los cartoneros y cartoneras recuperan entre el 7 y 11 % de las 45 mil toneladas de basura que se generan diariamente en Argentina. A nivel nacional hay alrededor de 300 mil recuperadores, de los cuales solo 22 mil están organizados: “Si no estuviéramos habría montañas de basura por todos lados y diez veces más basurales”, aseguró.

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Así funciona la Cooperativa Recicladores Unidos de Avellaneda

El predio está conformado por tres grandes galpones, y comienza todo en el más grande: llegan más de 300 bolsones por día, cada uno pesa entre 80 y 90 kilos, según precisó la coordinadora, Silvia Ayala. A esto, se le suma el material diferenciado recolectado por camiones municipales.

Con un vehículo especial, se enciman todos los materiales en una montaña y son empujados hacia la tolva, que tiene un mecanismo similar a un embudo, para que se canalicen los residuos.

Entre los materiales buscan recuperar cartón de primera (corrugado) y de segunda (maples, rollos de papel higiénico, papel afiche, paquetes de yerba, entre otros). Además, varios tipos de papeles, botellas, envases, vidrios, latas, y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE)

Cooperativa Recicladores de Avellaneda: Trabajo, cuidado ambiental e inclusión social

El vidrio, los RAEE y los plásticos grandes son diferenciados manualmente por un grupo de trabajadores y se apartan para que no traben el proceso. Los elementos avanzan desde la tolva hasta el trommel, que deja materiales sueltos para su posterior clasificación. Así, se van clasificando y arrojando por tubos rectangulares, llenando bolsones que luego son distribuidos a distintos sectores.

A esto le sigue el trabajo en el segundo galpón, donde se realiza el proceso de reciclaje, y en el último la molienda, lavado y procesamiento para la posterior venta colectiva.

«Cuando entramos acá comíamos de la basura del shopping o fiambrerías, hasta que el municipio entendió y empezó a bajar mercadería y a ver el laburo de inclusión social que queríamos. Al año empezamos a planificar para generar valor agregado y lo hicimos con el plástico, que es el futuro», explicó Ayala.

Cooperativa Recicladores de Avellaneda: Trabajo, cuidado ambiental e inclusión social

Este valor agregado al plástico se realiza a través de las escamas, que se venden a la industria plastiquera, y los pellets. También hay una subdivisión para el reciclado de RAEE, con una jaula de residuos tóxicos como cartuchos tóner, de tinta y baterías de litio.

«Me cambió la vida este trabajo, antes manejaba un carro a caballo y ahora manejo un camión«, dijo a Télam Agustín Santana, coordinador de la cooperativa.