Conocimiento en acción

«Como ocurrió con el proceso que derivó en la promulgación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, las universidades nacionales son sede ahora de los Foros Federales en los que se pone en debate una nueva legislación para la economía social y solidaria y el asociativismo pyme. Y no se trata de un lugar, un aula o un auditorio donde hacer más cómoda la presentación de las posiciones. Por el contrario, es parte del camino en el que, debatiendo una normativa se van reconociendo u aunando necesidades, expectativas, posibilidades y capacidades.

«Mayor integración entre la universidad y el sector», dijeron y siguen diciendo los estudiantes, los profesores e investigadores, en los foros que desde marzo pasado y semana a semana van teniendo lugar en las distintas provincias.

Profundizar contenidos e investigaciones, generar pasantías y prácticas profesionales en las cooperativas y mutuales, y nuevas cátedras en las universidades, son algunas de las acciones que se proponen para llenar ese camino. Porque de lo que se trata, como dijo el profesor Osvaldo Gambetta, de la Universidad Nacional de Cuyo, es de producir «conocimiento para que se transforme en acciones».

Más y mejor vinculación

Tal como plantean los propios universitarios, hay un «déficit» en la relación y vinculación entre el sector de la economía social y el ámbito académico. «Se necesita una mayor integración, debemos profundizar con contenidos e investigaciones sobre todo en el campo de autogestión», señaló el profesor Gambetta, de la cátedra de Vivienda Social de la Facultad Arquitectura de Diseño, de la universidad mendocina.

Mariano Glas, docente de la Universidad del Sur y director del Gabinete Universitario de Investigación, Docencia y Extensión Sobre Cooperativas y Otras Entidades de la Economía Social (GIDECOOP) participó del foro realizado en Bahía Blanca el pasado 14 de abril. Su visión de base es que «la universidad tiene que generar condiciones para mejorar las condiciones de la vida de la gente». Y sobre ella, concuerda con Gambetta en relación a lo que la universidad puede aportar: «acercar recursos, participar de las investigaciones, poner de relevancia al sector, y pensar que la universidad no es una institución cerrada del conocimiento, sino que el rol es generar conocimiento para que se transforme en actividades y acciones de la gente».

Otras voces suman esa misma visión. «Como universidad debemos jugar un rol importante y fuerte porque considero que somos un actor más dentro de un amplio movimiento social», dijo el economista Gonzalo Vázquez, quien participa de la Maestría en Economía Social de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS).

Lejos de poner la pelota en un lugar inalcanzable, Vázquez señala que hay un conjunto de necesidades bien concretas y cotidianas y que no siempre se las atiende. «Me refiero a organizaciones que tienen dificultad en la gestión administrativa, dificultad en la planificación, conflictos de trabajo», enumera y explica el docente que participó en el foro realizado en la Universidad Nacional de Luján.

¿Cómo? Innovar

Para eso, Vázquez propone «crear áreas que nos permitan aceitar la articulación» y «formar equipos mixtos donde participemos las universidades, los movimientos, con personas que puedan trasmitir los aprendizajes de unas a otras».

«Hay cosas por innovar todavía, en la relación de la universidad y la economía social», arriesga y apela el docente de la UNGS.

Para ese desafío, quizás sean los estudiantes universitarios quienes aportan e interpelan la propia academia. «La academia -dice justamente Leonardo Moyano, estudiante de Ciencias Políticas y dirigente del Movimiento de Participación Estudiantil (MPE)- tiene hoy un gran déficit que es formar profesionales que puedan encarar las situaciones particulares de la economía social».

Los estudiantes han estado presentes en todos los foros realizados hasta el momento y se han enfocados, agrega el dirigente, «en generar las condiciones para que esta Ley contemple la vinculación de la enseñanza en general y la educación superior en particular, con la economía social».

«Creemos que en las carreras universitarias tenemos que poder realizar pasantías, prácticas profesionales y cátedras dentro de la universidad que nos permitan formar cada vez más los profesionales necesarios para que la economía social pueda aumentar sus niveles productivos, su participación en el Producto Bruto Interno (PBI) nacional y contenga más trabajadores», propone Moyano.

Protección y promoción del empleo

Del anteproyecto expuesto para el debate por el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social), el profesor Vázquez destaca la figura de las cooperativas especialmente protegidas.

«Hoy hay un proceso de inclusión de las personas al mercado de trabajo pero es muy difícil que en sus comienzos las nuevas cooperativas puedan dar cuenta de todas las exigencias burocráticas y administrativas», explica y valora positivamente «que se piense en un proceso de promoción para que sean sustentables y sostenibles».

Pero así de valioso es también que «desde el minuto cero se establezca que no son planes sociales sino planes de promoción de empleo, que tienen un periodo de acompañamiento, de protección y capacitación», sostiene el docente de la UNGS.

Una construcción colectiva

De las experiencias de los foros, el profesor bahiense Mariano Glass reconoce que «se ha llamado a participar porque hay interés en escuchar». Y valora la modalidad porque «seguramente, de la suma de diferentes puntos de vistas sale algo mucho mejor que lo que pueda pensar cada uno. Es una construcción colectiva».

Para Leonardo Moyano, «el encuentro del conjunto de actores y sectores vinculados y comprometidos con esta realidad, es el camino para generar un cambio real». Habla del «Estado, los trabajadores organizados, los profesionales, los mutualistas y cooperativitas, el movimiento estudiantil, las cátedras y las autoridades, para que entre todos podamos pensar una nueva legislación.»

El cuyano Osvaldo Gambetta, con un ojo en el debate y otro en el proceso, dice que «quizás se llegué, o no, a elaborar una nueva ley. Pero lo importante es que en el camino van a surgir otras cosas que resolver. Esto construye la democracia».

Por lo dicho y por lo visto, de eso se trata.

Mariano Glass, docente de la Universidad del Sur
«Seguramente, de la suma de diferentes puntos de vistas sale algo mucho mejor que lo que pueda pensar cada uno. Es una construcción colectiva»

Osvaldo Gambetta, profesor de la Universidad Nacional de Cuyo
«Quizás se llegué, o no, a elaborar una nueva ley. Pero lo importante es que en el camino van a surgir otras cosas que resolver. Esto construye la democracia».

Gonzalo Vázquez, docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento
«Como universidad debemos jugar un rol importante y fuerte porque considero que somos un actor más dentro de un amplio movimiento social»

Leonardo Moyano, estudiante y dirigente del Movimiento de Participación Estudiantil (MPE)
«La academia tiene hoy un gran déficit que es formar profesionales que puedan encarar las situaciones particulares de la economía social».