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Un centenar de trabajadoras originarias autogestionan un hotel mexicano

(Ansol).- «Rompimos con la costumbre de que la mujer tenía que estar sólo en la casa, ir al campo a dejar la comida, a trabajar con el marido, venir cargando la leña, hacer todo elquéhacer, desgranar el maíz, atender a los enfermitos, a los abuelitos, pero no ir a una reunión», repasó Rufina Edith Villa, mujer indígena nahua y administradora del lugar.
El Hotel Taselotzin está ubicado en la Sierra Norte de Puebla, México, y es el producto del trabajo de la colectiva de mujeres indígenas nahuas, Masehual Sihuamej Mosenyolchicauanij.
Mujeres que trabajan juntas
Según informó La Coperacha, en la comunidad del Taselotzin llueve casi todo el año y se vive, entre otras actividades, de vender pedazos de meteoritos que caen en la zona.
Fue por eso que en 1985, las mujeres buscaron vender artesanías en conjunto, además de realizar acciones para empoderarse.
«Nos capacitamos en talleres textiles, para hacer telares de cintura o cestos de jonotes, y hasta en Derechos Humanos. Nosotras nunca habíamos escuchado hablar de nuestros derechos. Cuando lo hicimos, nos llamó la atención y formamos un grupo de promotoras, se hicieron talleres, y se fue enfocando más hacia el derecho de las mujeres», recordó la administrador.
«En una reunión de consejo nos planteamos este sueño, porque lo que queríamos era tener nuestros propios recursos, o sea no tener que andar pidiendo a una institución», cerró Villa, mujer indígena nahua.