Censo 2022: una mirada desde el cooperativismo de trabajo.

Censo 2022: una mirada desde el cooperativismo de trabajo.
*Por Leonardo Chiesa

El día 18 de mayo se llevó adelante el Censo 2022, un hecho histórico que nos produce alegría, ya que esta herramienta nos permite conocer, reconocer e identificar aspectos de la demografía de nuestra población. Sumado a ello, se incorporan aspectos novedosos, como la inclusión por primera vez de la identidad de género, sobre el autorreconocimiento étnico y la incorporación de una aplicación digital que aceleró notablemente el trabajo.

Sin embargo, quienes trabajamos asociadxs a cooperativas de trabajo, encontramos un vacío en oportunidad de responder sobre nuestra situación laboral, nos vimos obligades a optar por opciones que no son representativas, es decir, a elegir entre ser empleadx, cuenta propista o empleadxr, alternativas que no representan nuestra identidad como trabajadores.

¿Qué significa que seamos trabajadores asociativos? O, más bien, ¿qué significa que seamos trabajadores asociadxs a cooperativas de trabajo?

En nuestro país, solo en el año 2021, alrededor de 2200 cooperativas de trabajo obtuvieron su autorización para funcionar, formalizándose así miles de puestos de trabajo bajo una relación de trabajo de tipo asociativa.

No solamente reviste una discusión filosófica la naturaleza de la relación asociativa plasmada en nuestra ley 20.337, jurisprudencia y otras fuentes del derecho. Es menester aceptar que el trabajo se manifiesta en una heterogeneidad de relaciones que rompe los parámetros hegemónicos del trabajo en relación de dependencia (empleado-empleador) o el cuentapropismo.

En este sentido, nuestra básica norma fundamental, la Constitución Nacional, prevé dicha heterogeneidad, en su artículo 14 bis que establece que “el trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes”. Es decir, amplía el espectro a otras posibilidades de concebir el trabajo.

Pero en definitiva ¿Qué es una relación asociativa?

En 1995, la Alianza Cooperativa Internacional adoptó la declaración de Identidad Cooperativa, definiendo, así, que una cooperativa es “una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada.”

Por un lado, el trabajo asociativo no es dependiente toda vez que, en conjunto, decidimos cómo queremos desarrollar nuestro trabajo, qué hacer, cómo trabajar, en qué condiciones. El trabajo lo desarrollamos de forma asociativa: decidimos trabajar como asociades a cooperativas de trabajo, es decir, que no hay una persona que organice y dirija el trabajo, sino que entre todxs decidimos, en asamblea.

Por otro lado, el trabajo asociativo tampoco es autónomo, porque no actuamos de forma separada e independiente de otras personas, sino que lo hacemos de forma conjunta, coordinada y consensuada. No prima la voluntad individual, ni siquiera la suma de las voluntades individuales, más si la voluntad conjunta, la cual, se nutre del deseo e intereses de quienes integran la cooperativa, para conformar una voluntad colectiva.

Hoy en día nuestra categoría tributaria es la de “monotributo”, mantenemos una categoría tributaria que no nos representa y que el censo reproduce, invisibilizándose nuestras problemáticas, que impacta entre otras cosas, en la generación y elaboración de políticas públicas destinadas para nuestro sector.

En tiempos donde la crisis del “empleo” o del trabajo dependiente se va agudizando, el mercado no logra resolver esta problemática de acceso a un trabajo genuino, sin embargo, quienes integramos cooperativas de trabajo, no solo nos asociamos para desarrollar nuestro trabajo, sino también, con el objetivo de generar más trabajo para seguir creciendo. No somos personas autónomas separadas resolviendo su situación laboral, sino que somos empresas de propiedad conjunta y democráticamente controladas, que intentamos generar más y mejor trabajo.

La invitación es a repensarnos en torno a nuestra identidad para visibilizar a un sector que año a año sigue creciendo, creando y formalizando trabajo.

*Abogado. Integrante de Trabajando por la Economía Social (TES)