* Por Alberto Bavestrello

A mitad del mes de abril se dio a conocer un informe del Banco Central donde se muestra que más de seis millones de personas en la Argentina tienen deudas por $195.000 millones en préstamos contraídos con entidades identificadas como Otros Proveedores No Financieros de Crédito (Opnfc) haciendo referencia a un grupo heterogéneo de empresas que incluye desde cooperativas y mutuales hasta empresas de venta de electrodomésticos y fintechs, entre otros. Casi la mitad de ese total de personas nunca accedió a un préstamo en una entidad financiera tradicional.

El informe mezcla actores y problemáticas, algo así como peras y manzanas. Se plantea que los préstamos son a personas físicas, cuando nuestras federadas en la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo (FACC) le informan al Banco Central que el 70% de los créditos que otorgan son créditos a Pymes, es decir, no son individuos bajo ningún punto de vista. El informe está de alguna manera algo sesgado y busca encender una luz de alarma ahí para buscar mostrar la falta de inclusión financiera. Rescata que el nivel de tasas de Mutuales y Cooperativas esta cercano al sistema financiero.

No es un problema de inclusión financiera el argentino, sino de inclusión social. Sin embargo, el Banco Central normalmente aboga por la inclusión financiera y no toma en cuenta esta dimensión, y descuida que para incluir gente en el mundo financiero, tiene que tener dinero para hacerlo y que sus proyectos sean sostenibles en el tiempo.

En ese sentido decimos que el Banco Central, como gran parte del sistema financiero, no tienen voluntad de asistir con crédito a la demanda existente, no hay voluntad para inmiscuirse con empresas que tienen dificultades, ni con individuos que no son tenidos en cuenta por sus regulaciones. Es necesario focalizar y dejar en claro que tenemos un sistema financiero elitista que da crédito solo al que tiene el dinero y no pone atención en quien realmente lo necesita.

La verdad es que, por su dimensión, el sistema financiero en Argentina es como una pequeña quinta dentro de la economía real porque si tenemos un producto bruto cercano 400.000 millones de dólares, y préstamos que da todo el sistema financiero al sector privado se encuentra en el orden de los 37 mil millones, concluimos que menos del 10% del PBI es financiado por préstamos del sistema regulado, esto es un sector excesivamente concentrado por unos pocos que llama a realizar negocios particulares y manejar el mismo con tranquilidad.

Pero por otra parte, nosotros contamos con informes especiales, a requerimiento de nuestra Federación y que surgen de la central de deudores y que  la firma Nosis genera en forma anual, en relación a esta temática.  De los mismos surge que de acuerdo al ranking que elabora dicha firma, (una matriz específica, que asigna puntaje para cada persona y/o empresa), el mismo sirve para la calificación y otorgamiento de créditos, usado tanto por los  bancos como por otras empresas financieras.

Ese ranking que elabora nosis tiene un rango que va de 1  a 900 puntos, y el rango en donde los bancos comienzan a analizar si prestan o no es cuando la persona o la empresa tiene una calificación superior a 450/500 puntos. ¿Cómo lo elaboran? Por una serie de cálculos matemáticos y estadísticos de comportamientos, tales como: profesión, donde vivís. actividad según el CUIT, su historia crediticia, etc. Lo cruzan, además con la facturas de luz que gastas, el teléfono celular que tenes, datos que van buscando en otras centrales de información y van armando un ranking que determina si esta persona vale 5, 25, 480 ó 700 puntos.

El banco va busca y NOSIS lo califica en 500 puntos y le dice indirectamente: “Dale crédito, no vas a tener un riesgo alto”.

Nuestra convicción crediticia

En el informe especial, cuando se hace nuestro análisis específico, se concluye que el 75% de los individuos a los que les prestan las cooperativas asociadas a la federación, tienen una calificación menor a 200 puntos, es decir que es gente que nunca podría entrar a un banco. Entonces me voy a remitir primero a los individuos, el informe dice que hay 3 millones de personas que no están dentro del sistema financiero y toman crédito con estos proveedores. Y sí, toman crédito con estos proveedores porque no los dejan entrar al sistema financiero.

El Banco Central no los deja entrar por un tema de riesgos pero a su vez, si lo dejas entrar, viene el Banco Central en su inspección y dice: “Señor, Ud. le está prestando a una cartera riesgosa” porque este deudor alguna vez estuvo en calificación mala, alguna vez no pagó, pero resulta que esa gente no pagó por una circunstancia especial, no porque sea mala pagadora, y ahí te borraron y entraste en una lista negra. Esto es lo que ocurre con las personas y las empresas. Esto es lo que hay que empezar a cambiar.

En este contexto el crédito es un factor escaso en Argentina, y las cooperativas y mutuales tienen mucho por desarrollar desde y dentro del sector creando, con los recursos que se generan un multiplicador de las finanzas y un círculo virtuoso dentro del sector solidario.

La semana que viene la seguimos…

*Gerente de la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito.

Editor Ansol

Ver todos los posts

¡SUSCRIBITE A NUESTRO BOLETÍN!

¿Escuchaste el
Micro Radial
de Ansol?

Disponible en:

  • Spotify Podcasts
  • SoundCloud