De la charla promovida por Iucoop surgió un diagnóstico y algunas ideas de las cuales los investigadores que participaron proponen a los medios populares que tomen como suyas.

25 de agosto de 2020, CABA (Ansol).- El viernes 21, Iucoop realizó un conversatorio sobre comunicación y cooperación en el que docentes, investigadores y militantes del sector debatieron sobre las necesidades y potencialidades de las organizaciones. Se detuvieron particularmente en aspectos económicos y políticas públicas, en el marco del posmacrismo y la pandemia.

Participaron Martín Iglesias, Larisa Kejval, Washington Uranga, Ana Laura López y Ianina Lois.

Ana Laura López, del área de prensa del Instituto Universitario de la Cooperación, presentó: “Desde Iucoop creemos que es central entender a la comunicación como un derecho. y que es necesario seguir aportando a los espacios de formación y debate con una mirada comunitaria y popular. En América Latina y Argentina en particular, tiene una larga trayectoria y va siendo cada vez más fuerte. Sabemos que se nos presentan grandes desafíos. Sin ir más lejos, en medio de una pandemia”.

No estoy viendo, más allá de algunos espacios de diálogo, si hay suficiente interlocución, no veo si en quienes están hoy a cargo de la gestión hay suficientes oídos abiertos para constuir desde este espacio

Washington Uranga

Ianina Lois, doctora en Sociología, comunicadora, magíster en Política, Sociedad y Géneros, especializada en Comunicación y Salud, preguntó: “Salimos de esta tormenta neoliberal que todavía parece amenazarnos. Después de todos estos años, nos encontramos con una pandemia que profundiza las problemáticas que ya teníamos. En medio de esto, vemos el resurgimiento de discursos de odio que nos preocupan porque logran hacer sentido en grupos de población no menores. Entonces, qué desafíos tienen las organizaciones populares, comunitarias, sociales, cooperativas”.

Interlocución con el Estado

Washington Uranga, periodista editor en Página12, docente e investigador en Comunicación, ciudadanía y participación en políticas públicas y planificación de diseños comunicacionales, se mostró preocupado por el impacto de la pandemia sobre los propios trabajadores de la comunicación que se desempeñan en espacios cooperativos, comunitarios, alternativos y populares, pero también alentó: “La coyuntura genera posibilidades nuevas en cuanto a participación. Básicamente porque pensar lo cotidiano, pensar lo popular está vinculado a la vida cotidiana de las personas. Es esa vida cotidiana la que hoy nos demanda permanentemente. Es allí donde los actores y los protagonistas y las protagonistas de la comunicación popular encuentran otra forma de cercanía. Vimos que ha multiplicado las capacidades creativas de quienes trabajan en estos espacios”.

La coyuntura genera posibilidades nuevas en cuanto a participación. Básicamente porque pensar lo cotidiano, pensar lo popular está vinculado a la vida cotidiana de las personas

Washington Uranga

Así como reconoció las capacidades de los actores de la comunicación cooperativa, comunitaria y popular, puso el ojo sobre el reconocimiento e integración en una política nacional de comunicación. “No estoy viendo, más allá de algunos espacios de diálogo, si hay suficiente interlocución, no veo si en quienes están hoy a cargo de la gestión hay suficientes oídos abiertos para constuir desde este espacio”, inquirió.

Pauta para medios comunitarios

Iglesias, magíster en Industrias Culturales y docente en UNLP, UNQui y en el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba, parte del equipo promotor de Ahijuna e integrante de la Mesa Nacional de Farco, suscribió lo dicho por Uranga, sumó el reconocimiento del trabajo y de la capacidad de generar ingresos por las organizaciones que se dedican a la comunicación popular, alternativa, comunitaria a partir de su inscripción en el movimiento cooperativo.

Mientras alertó sobre la situación del sector durante la pandemia, resaltó que este pudo sobreponerse a un políticas que generaron despidos masivos e periodistas, cierres de medios, e incluso la intervención de la agencia oficial de noticias, Télam.

Hay mucha incertidumbre sobre lo que vendrá. Tengo una sola certeza: que la nueva normalidad no sea como la anterior

Martín Iglesias

“Al sector al que siempre se le ha pedido sustentabilidad, el sin fines de lucro, es uno de los sectores que advirtió lo que fue el cimbronazo de estos cuatro años, y ha logrado sobrevivir y ha sostenido una parte importante en conservar las fuentes laborales. Creo que ese no es un tema menor”, subrayó.

Iglesias señaló que hoy los medios sin fines de lucro, así como los sindicatos de prensa reclaman en torno a la pauta oficial. “Hay mucha incertidumbre sobre lo que vendrá. Tengo una sola certeza: que la nueva normalidad no sea como la anterior”, concluyó.

Dos buenos proyectos

Larisa Kejval, por su parte, tomó la última frase de Iglesias y destacó: “Al momento de pensar la comunicación desde las organizaciones, esa reflexión no puede estar escindida de la reflexión, del cuestionamiento a la profunda concentración del sistema comunicacional y la diversidad y pluralismo como horizonte de sistema de comunicación más democrático. La concentración mediática y de los entornos digitales en este momento es un obstáculo para todas las prácticas comunicacionales, cuando pretenden poner en circulación sus propios sentidos, otros sentidos o dar la disputa de sentidos en el espacio público”.

Así, subrayó cuatro indicadores sobre los medios comunitarios, alternativos, populares, cooperativos y de pueblos originarios durante el gobierno macrista. 

La concentración mediática y de los entornos digitales en este momento es un obstáculo para todas las prácticas comunicacionales, cuando pretenden poner en circulación sus propios sentidos, otros sentidos o dar la disputa de sentidos en el espacio público

Larisa Kejval

El primero: que dejaron de fundarse emisoras sin fines de lucro desde 2016, cuando desde 2008 venían creándose cada vez más.

El segundo indicador fue el decrecimiento en la cantidad de emisoras que se presentaron al concurso del Fomeca. También comenzó a agrandarse la brecha entre la cantidad de emisoras que se presentaron y las que efectivamente obtuvieron el fomento.

En tercer lugar, disminuyó la cantidad de emisoras que accedieron a fondos de otro tipo de políticas públicas.

Por último, retomando lo dicho por Iglesias, pudieron observar la discriminación de este tipo de emisoras en el acceso a pauta oficial tanto a nivel nacional como provincial como municipal. Mientras que en 2014, casi el 10 por ciento de las emisoras relevadas accedió a la pauta del Estado nacional, en 2018, menos del 2 por ciento lo logró.

Sin embargo, Kejval cerró su intervención mencionando dos proyectos de ley que ve auspiciosamente: el de fomento a la diversidad y pluralismo y el de paridad de género en los medios. Subrayó que ambos surgieron de la sociedad civil, de las organizaciones que piensan y hacen comunicación.

Permitida su reproducción total y/o parcial, citando debidamente la fuente. 

sa

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