En la Provincia de Buenos Aires desde hace varios años se viene desarrollando un tipo de turismo de base comunitaria y cooperativa que tiene el objetivo de visibilizar nuevos destinos, por fuera del circuito del turismo tradicional. La Universidad de Quilmes (UNQUI), tiene una incubadora de proyectos para generar un modelo donde la producción de las localidades pueda concebirse en clave turística. El caso Pipinas.

26 de DIC CABA (ANSOL) El “Turismo socio solidario de base comunitaria” (TSSBC) engloba propuestas de productos y servicios turísticos en los cuales la asociatividad, la cooperación, las prácticas solidarias, las relaciones con la comunidad local y en particular con la producción y cultura local, los sujetos sociales y su identidad, están en el centro.

“A su vez, en estas propuestas se promueve la construcción de una relación de responsabilidad recíproca con
el ambiente social y natural y con el derecho al esparcimiento, entre prestador de servicios turísticos y visitante”, expresan en la presentación del proyecto desde la Incubadora de Turismo socio solidario de base comunitaria (Unqui).

“El área del turismo social y solidario de base comunitaria lo venimos construyendo desde distintas disciplinas, porque la visión del turismo hegemónico no tiene en cuenta el sector cooperativo y de la Economía Social, o lo tiene en cuenta de manera residual. Entonces lo que buscamos es fortalecer lo que implica este tipo de entramados en términos de valor económico de los mismos y la posibilidad de ir sumando otros públicos, incluyendo públicos que habitualmente estaban por fuera de la posibilidades de recreación, y también posibilitar otros modelos de desarrollo que piensen al turismo en vinculación con el ambiente, con la identidad, con la comunidad en su conjunto; con excedentes y recursos que van a quedar en productores locales”, expresó en diálogo con Ansol, Daniel García, director de la Incubadora de Turismo Socio Solidario de Base Comunitaria (PUIS-UNQ).

Para cumplir con su objetivo, la Incubadora asume la promoción de sus iniciativas y proyectos desde un equipo interdisciplinario que reúne Licenciados en Administración Hotelera, Técnicos en Economía Social y Solidaria, Antropólogos, Comunicadores Sociales, Trabajadores Sociales, Psicólogos, Sociólogos, Técnicos en Administración y Gestión de Turismo y Hotelería, que preveen el acompañamiento técnico requerido por lo emprendimientos.

“Nosotros en general trabajamos acompañando y fortaleciendo en función de las demandas que nos van llegando. Hasta el momento tenemos una alianza fuerte con los hoteles cooperativos, donde tratamos de aportar en cuestiones referidas a la calidad de su servicio, pero con este distintivo de articular con emprendimientos cooperativos con una lógica comunitaria. Trabajamos mucho con el Hotel Pipinas, tenemos un acuerdo con el Hotel Bauen y con el Hotel Termas de Pismanta, de la Provincia de San Juan, provincia donde, además, estamos acompañando una una red de productores y emprendedores turísticos En Calingasta. Otro proyecto es junto a los emprendedores de Experiencia Rural Zarate.”.

“Nos interesa conjugar la cuestión de los productores locales con los servicios turísticos, que la producción pueda concebirse en clave turística. En este sentido es que procuramos acompañar a los apicultores del Delta y los productores de vino de la Costa, en Sarandí”, desarrolló en diálogo con Ansol, Daniel García, investigador y docente de la Unqui.

Caso Pipinas

La Cooperativa de Trabajo Pipinas Viva está formada por vecinos de la localidad de Pipinas, Partido de Punta Indio, que ante la necesidad de trabajo recuperaron el viejo hotel que pertenecía a la cementera Corcemar, para ofrecer una oferta turística relacionada con la historia de la localidad y el contacto con la naturaleza. Tiene como característica principal el trabajo de carácter cooperativo.

“En Pipinas estamos a full con el museo a cielo abierto. Es una actividad turística a la que le ponemos toda la energía para llenar el pueblo de murales y para que podamos tener circuitos históricos por y para la comunidad”, expresó a ANSOL, Claudia Díaz, socia fundadora de la Cooperativa y actual síndica.

Pipinas Viva Hotel cooperativo se encuentra a 152 kilómetros al sur de la Capital Federal, sobre la ruta provincial 36, camino a la Bahía de Samborombón.

El Hotel cuenta con 16 habitaciones con baño privado, simples, dobles, triples y/o familiares, con una capacidad máxima operativa de 38 plazas, extensible hasta 48. Ofrece también un servicio de restaurante y se encuentra el Complejo Deportivo Municipal de uso libre y gratuitos para todos y todas que cuenta con un polideportivo techado, una cancha de bochas, una pileta semi olímpica y un teatro / cine con capacidad para 150 personas, enmarcadas dentro de un hermoso parque agreste de 13 hectáreas.

La experiencia del “Hotel Pipinas” también fue el puntapié inicial para que se conforme en la Unqui la Incubadora referida al turismo comunitario y cooperativo.

“La actividad turística básicamente es una actividad económica que se propone la generación de trabajo genuino. Hay muchísimas experiencias. Por ejemplo: Copetonas, un pueblo de Tres Arroyos, donde un vecino casi tiró una pared de su casa para abrir un restaurante. Son prestaciones que son de muy buena calidad y la gente en las pequeñas localidades es muy hospitalaria, ese es un valor que ya está desde hace décadas.”, graficó, Claudia Díaz, quien también es Directora Ejecutiva de la Incubadora de Turismo Socio Solidario de la Unqui. 

Editor Ansol

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