La creación de una nueva universidad para los docentes, impulsada por el ejecutivo porteño desde el año pasado, se volvió ley el día ayer. El cierre de 29 profesorados de la ciudad, la reforma del plan de estudio y un nuevo ajuste a la educación son los puntos salientes.

23 Nov, CABA (Ansol).- Desde el martes por la noche, cientos de estudiantes y profesores se movilizaron hacia la Legislatura porteña para manifestar su repudio a la creación de la Universidad docente (Unicaba), ente educacional que planea nuclear a los 29 profesorados públicos que existen en Capital Federal. En la jornada de ayer, fueron reprimidos mientras el Gobierno de la Ciudad  es mayoría con  el bloque Vamos Juntos.

Laura García Tuñón, coordinadora del Encuentro Nacional entre Docentes y Educadores Populares, y exDirectora General de Coordinación Comunitaria en Legislatura, habló con Ansol respecto de la actual problemática: “Esta nueva universidad tiene el objetivo principal del ajuste en la formación docente. Con la excusa jerarquizar a la formación, lo que están pretendiendo es precarizar la educación, teniendo menos cargos de docentes. Los actuales institutos de formación tienen consejos directivos elegidos democráticamente y con autonomía propia. Eso molesta al ejecutivo porteño y está entre sus objetivos terminar con eso”.

Tuñón, quien estuvo en la Carpa Blanca Docente y fue dirigente sindical de la Unión de Trabajadores de la Educación, explicó también que la nueva reforma educativa es una imposición del Banco Mundial, en conjunto con el actual Gobierno de Cambiemos, que busca incidir y reformar la concepción de los maestros: “Para formar a los ‘estudiantes del futuro’, dicen que ya no es necesario tener maestros, sino facilitadores y acompañantes que los guíen en sus aprendizajes. ¿Entonces por qué sería necesario alguien con el título de profesor?”.

Alejandra Dada, estudiante y consejera directiva del Joaquín V. González, uno de los 29 profesorados de historia que la Unicaba pretende cerrar, expresó su repudio frente al objetivo de la nueva reforma educacional: “Aunque plantean una coexistencia inicial con los institutos superiores, tenderán a desaparecer y se perderá, primero, una democracia territorial porque ya no estará al alcance de la mayoría de los barrios”.

La estudiante también resaltó las confusiones dentro de la ley: “Es muy endeble. Solamente se sabe que va a haber dos carreras: tecnicatura y posgrados. Ahora, ¿cómo va a quedar la planta docente y los títulos de validez nacional? Porque pretenden dar títulos jurisdiccionales. Es decir, alguien con un título de Capital, no puede enseñar en La Matanza”.

En la misma línea, Milena Curbelo, coordinadora del centro de estudiantes del Normal 7, negó que esta universidad jerarquice a los maestros: “La discusión no es si queremos ser universitarios o no. Es que buscan cerrar todos los institutos docentes para achicar gastos. También se va a limitar la participación estudiantil dentro de los consejos y quieren virtualizar materias fundamentales”.

Curbelo resaltó la presencia femenina durante todo el periodo de lucha, ya que la mayoría de las estudiantes en los profesorados son mujeres: “Es una lucha impulsada por nosotros y nosotras, donde cada vez más estamos ganando la calle en todas las esferas”.

 

 

 

Editor Ansol

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