Hace dos semanas, las cooperativas salieron de la comisión de Presupuesto con sensaciones encontradas. Por un lado, se había evitado el misil de tener que pagar impuesto a las ganancias. Por otro, la alícuota que el Gobierno estableció como remplazo fue mucho mayor a la propuesta del sector, que de palabra había sido aceptada por el Ejecutivo. Ahora, todos los cañones del sector apuntan al Senado, donde se intentará reducir la alícuota, al ser considerada “confiscatoria”. Por qué será clave el rol de Miguel Pichetto.

5 Nov CABA (Ansol).- “La relación de las alícuotas estaba basada entre el 1 y el 4 por ciento, de acuerdo al patrimonio de las entidades. Cuando se realizó el despacho de comisión, la propuesta de alícuotas del artículo 126 había sido cambiada a entre 4 y 6%”, explicó a Ansol el presidente de la Cámara Argentina de Mutualidades (CAM), Alejandro Russo. “Si bien hay un segmento pequeño de entidades afectadas en esta decisión, es una alícuota confiscatoria, muy agravante de la situación de las entidades. Están castigando el esfuerzo, el compromiso con la comunidad, de que los recursos extraídos en el país queden en el país”, continuó Russo.

En el mismo sentido, se expresó Carlos Iannizzotto, presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro): “La alícuota máxima del 6% del artículo 5 supone gravar en un lapso de 4 años el 24% del patrimonio neto de la cooperativa, lo que consideramos confiscatorio”. Para Iannizzotto, “los sujetos pasivos del artículo 2 verían duplicado y hasta triplicado la contribución patrimonial que ya pagan en sólo un ejercicio. Este “impuestazo” supone también la afectación a la garantía constitucional de la propiedad y de la seguridad jurídica (artículos 18 y 19 de la Constitución Nacional). Es claro que nadie tiene derecho a que la legislación se mantenga inalterada en el tiempo, pero los cambios deben responder y respetar la garantía constitucional de razonabilidad (artículo 28 de la CN)”.

En Diputados, se impidió que las cooperativas graven ganancias. En Senadores, se intentará bajar la alícuota del 6 al 4%. Así, lo entiende Cristian Horton, presidente de la Confederación de Trabajadores Cooperativos Asociados (Conarcoop). “Esta alícuota tiene la intención de afectar a las grandes cooperativas. Hay un sector financiero de lucro que quiere quedarse con toda la torta y que tiene un gran poder de lobby en el Gobierno. El movimiento trata de bajar al 4%, que es razonable”.

Alberto Bavestrello, gerente de la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito (que representa a la parte más afectada por la alícuota), tiene una posición más dura. “La tasa del 2 por ciento que ya pagamos, es alta. En el mundo, se paga un 1 o 1,5%. Llevarla al 6% ya no es confiscatorio; es directamente una locura”, opinó. Incluso si el sector logra reducir el número al 4%, “en 25 años, habría una transferencia total del capital de la cooperativa al Estado”. Si bien la alícuota tiene un plazo de 4 años, Bavestrello desconfía. “En general, todos los impuestos tienen plazos, pero luego no se sacan, sino que se renuevan. ¿Por qué se sacaría este? Con el impuesto al débito y crédito pasó lo mismo y hoy el sector cooperativo paga más que cualquier otro”. Finalmente, expresó: “Pensar que el sector apoya esto, me parece grave”.

El sector identifica como foco del incendio a la adenda del Pacto Fiscal firmada por gobernadores en septiembre último, que planteaba derogar “toda disposición por la que se eximan del Impuesto a las Ganancias los resultados provenientes de actividades de ahorros, de crédito y/o financieras o de seguros y/o reaseguros de entidades cooperativas y mutuales”. Por eso, el principal trabajo en el Senado será desafectar esa adenda. Para Horton, “la adenda hace que en cualquier momento el Gobierno pueda tener una iniciativa de gravar a las cooperativas. Por tanto, se busca que al menos ese inciso sea revocado”. En paralelo, se negociará para reducir la alícuota a un 4%.

Russo (CAM) coincidió: “La firma de la adenda fue muy delicada porque impulsó al artículo 85. Luego, en algunos casos, los gobernadores manifestaron su apoyo público a las cooperativas. Ahora, estamos trabajando muy fuertemente en el Senado para advertir a todos de la implicancia de esta situación”.

Según pudo recoger Ansol, el sector advierte que el Senado se divide en tres partes. Por afinidad ideológica, ya cuenta con el apoyo de varios senadores opositores. Por el mismo motivo, no contará con la ayuda de senadores oficialistas. Será clave obtener el respaldo del grupo que se encuentran en el medio de la grieta; particularmente, del bloque Argentina Federal, que encabeza Miguel Ángel Pichetto, y que es el bloque mayoritario de la cámara, con 20 integrantes.

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jr

Editor Ansol

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