* Por Cesar Malato

Hay una definición política del neoliberalismo global, de apoderarse de todos los sectores de negocios, servicios y ahorros en el Mundo. Y a la vez de horadar a las organizaciones solidarias desde sus cimientos. Esto es: tratar de que desaparezcan o queden reducidas a la mínima expresión. Yo les tengo una mala noticia: la resistencia que están ofreciendo nuestros pueblos y que van a seguir ofreciendo en las calles, en los claustros, en las organizaciones, en las fábricas, es mayúscula. Sábado pasado Luján. En el Congreso Nacional se trató el Presupuesto Nacional confiscatorio de nuestros recursos nacionales impuesto por el FMI, y aceptado dócilmente por el Gobierno Nacional y por los legisladores que acompañan estos  ajustes feroces en el Congreso.

Sobre esto se nos plantea el sostenimiento de herramientas propias de financiamiento y las exenciones impositivas conquistadas por ley.

A saber, las ganancias no son tales, son excedentes, está en la naturaleza jurídica de nuestras organizaciones.

Debemos preservar los mecanismos de financiamiento desde las mutuales y cooperativas por fuera del control del BCRA y de las normas de Basilea. Esto es, fuera del alcance y del control de los organismos internacionales de crédito, lo cual no quiere decir incumplir con la normativa de la UIF que regula los procedimientos anti lavado del dinero, es dejar claro el origen del dinero, cumplimentar los procedimientos y las obligaciones impositivas de parte de nuestras entidades. Pero esto claramente significa que nuestro órgano de contralor y promoción sea el INAES y no la AFIP, ni el BCRA, ni Basilea.

No hay financiamietno y/o préstamos sin ahorro. Y en este punto hace años que venimos promoviendo la discusión del ahorro popular, o ahorro social.
Como ahorran nuestras entidades? si ahorramos 100% en entidades bancarias o entidades financieras tradicionales, luego no podemos pretender que sean las mutuales y cooperativas que nos presten a mejores tasas que los bancos.
No hay crédito social, o crédito popular sin ahorro colectivo. Tenemos que ponernos de acuerdo entre nosotros, los dirigentes del movimiento solidario sobre cómo y en qué lugares ahorrar y sobre esto hay cantidades de fórmulas, formatos, mecanismos: fondos rotatorios, fideicomisos, convenios entre entidades, redes de entidades, Ticocas y más. Pero es imprescindible hacerlo.

Disputa de los recursos públicos
El Estado en todos sus niveles nos pertenece, más allá de las etapas y las ideologías que colonizan, el Estado, nosotros, desde el movimiento solidario no debemos renunciar a reclamar políticas activas con respecto al subsidio de tasas a pymes y otros sectores desfavorecidos, a la creación de fondos subsidiados que puedan administrar nuestras organizaciones para dar créditos sociales a sectores que no tienen acceso a las entidades financieras tradicionales,

Y como última cuestión y no poco importante, la visibilidad y la integración a través del fortalecimiento de los estamentos de estructuración orgánicos que tiene el movimiento solidario y la visibilidad del sector, de nuestras políticas, de nuestras acciones.
Más de 15 millones de Asociados no pueden estar invisibilizados.

* Presidente de FEDESAM y Pro Tesorero de la Confederación Argentina de Mutualidades.-

César Malato

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