(Ansol).- En un contexto económico y financiero argentino complejo, el gerente de la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito, Alberto Bavestrello, habló con Cooperar, y explicó cómo es afectado el sector en el que está inmerso.

“El Estado está endeudado en una moneda que no genera genuinamente. Como la balanza comercial es negativa, se van más dólares de los que producimos”, especificó, y señaló que esto genera una fuerte devaluación e inflación difícil de afrontar.

Las cooperativas que están plenamente activas continúan trabajando en las economías regionales, pero con limitaciones.

“Fuera del cooperativismo, los demás son vivos y en el sector parece que hacemos el papel de tontos. En los contextos en los que aparece la posibilidad de financiar a pequeños productores, pequeñas empresas, aparece una dificultad en torno a la regulación que solamente busca dificultar la operatoria. Pensándolo bien creería que no comprenden al sector; pensando mal, pensaría que quieren avanzar sobre lo que hacen las cooperativas de crédito”, denunció.

El sistema financiero local es parasitario y débil porque no financia la economía real: la mitad de su operatiria es financiada por el estado mediante títulos; la otra mitad cubre encajes, inmobiliza los bienes y la otra parte, de préstamos, por lo que, como señaló Bavestrello, termina siendo ineficaz.

“El 50 por ciento de lo qeu cobra una cooperativa se lo lleva el Estado”, ejemplificó, y añadió el histórico reclamo del doble impuesto al Débito y Crédito que se les cobra.

Por último, el gerente de FACC señaló que, pese a que los costos de las cooperativas son enormes, están muy cerca de cumplir con todas las regulaciones del Banco Central.