(Ansol).- El presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto y el presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), Marcelo Collomb,  firmaron un convenio de cooperación mutua para la promoción del cooperativismo a nivel nacional.

El acuerdo contempla el trabajo sinérgico entre la entidad que representa a cooperativas agropecuarias y el organismo referente de la economía solidaria.

“La importancia del sector agroindustrial la marcan los números. Producimos cerca del 25 por ciento en el país, incluido algodón, yerba, maíz, tabaco, vino y más. Esto muestra un crecimiento muy importante y necesario para tener un protagonismo de mercado que nos permita proteger al productor y cuidar el bolsillo del consumidor”, explica Iannizotto a Ansol.

El secreto es albergar a toda la cadena de valor, desde la uva hasta la comercialización, en el vino, sobre lo que Carlos Iannizzotto comparte: “Sin intermediario, el mejor producto llega al menor precio”.

El convenio incluye el acuerdo para que Universidades formen una nueva generación de dirigentes cooperativos para la agroindustria.

“Consideramos que la innovación y la tecnología son la mejor manera de bajar costos y mejorar la rentabilidad, pero necesitamos masa crítica para liderar el sector, y esto es importante para todo el país porque el cooperativismo es una herramienta social económica que da desarrollo social, empleo y trae divisas”, agregó el presidente de Coninagro.

Una de las actividades que la confederación realizará en el marco de este acuerdo es la 1° Jornada Nacional de Cooperativismo Agroindustrial, un marco adecuado para promover el cooperativismo con ejemplos exitosos de cooperativas locales e internacionales como la Corporación Mondragón, cuyo representante Ander Etxeberria, estuvo en la reunión con Collomb.

Mondragón es un conjunto de cooperativas vascas ejemplo mundial de éxito por alcanzar a estar integrada por 102 empresas sociales, con 140 filiales en el exterior, y 74 mil trabajadores.

 “Cada una de las cooperativas es autónoma, las decisiones las toman sus socios, y el 85% de los trabajadores son socios propietarios, no importa si es una cooperativa industrial, de crédito, de consumo o un centro de investigaciones”, explicó Ander Etxeberría a El Cronista.

Mondragón tiene 1600 sucursales del supermercado Eroski que podrían servir de puntos de venta de productos agroindustriales cooperativos argentinos.