(Ansol).- Con el objetivo de aumentar los medios de relación entre los consumidores y los productores de la economía popular, la Misión Mercado de Consumo Popular (Mecopo) abrió diez nuevo almacenes en los barrios porteños y localidades de Ezeiza, Itatí, Tigre, tres en Barracas, Constitución, Dock Sud y Merlo.

“El lanzamiento de los almacenes tiene que ver con un análisis de la coyuntura, en la cual, el campo popular es el sector más perjudicado por las políticas de gobierno y nuestra propuesta desde Mecopo, que hacemos círculos de consumo en Capital Federal, fue poder llegar a otros barrios más humildes. Entonces, nos pusimos en coordinación con organizaciones social para aprovechar sus espacios, militancia y desarrollos productivos, es que pudimos avanzar”, dijo a Ansol la referente de Mecopo, Eva Verde.

En este sentido, la Misión se organiza a partir de círculos de vecinos que planean su consumo y que a través de los almacenes pueden acceder a distintos tipos de alimentos, verduras, frutas, cereales, yerba y más, todos producidos por cooperativas populares y fábricas recuperadas, a partir de pedidos colectivos.

Así, la apertura de los nuevos canales de consumo de Mecopo fue posible gracias al proyecto Desarrollos Productivos Asociativos (DPA), que funciona  tanto como espacio de articulación entre las organizaciones y cooperativas y pymes, para el surtido de productos, como también, como centro de depósito, logística, distribución y comercialización de las entidades.

DPA articula con distintas organizaciones por medio de un análisis de demanda de cada una de estas, a partir de un programa de proyección de productos de alta rotación, lo que permite optimizar los costos de cada producto, y así, que los vecinos puedan acceder a los bienes de la economía social a precio competitivo.

Más inflación, más consumo solidario

El Índice Precio Consumidor del Congreso de la Nación confirmó que la inflación del mes pasado fue del 1,3 por ciento y con una proyección cercana al 3 por ciento para diciembre, lo que cerraría el 2017 con un promedio inflacionario del 23,5 al 25 por ciento, según los cálculos de cada consultora, y lejos del 19 por ciento esperado por el gobierno nacional.

En este marco, las cooperativas de consumo han ido creciendo en los últimos años como consecuencia, por un lado, de una mayor conciencia sobre el propio consumo familiar y la propuesta opaca que generan los grandes supermercados, que entre  los seis más grandes acaparan más de la mitad de todas las ventas del país, y por el otro, por la búsqueda de controlar y conocer quién es el productor y cómo produce las mercaderías, que es posible gracias a este tipo de compras asociativas.

“Todos somos consumidores. Nuestra propuesta es poder articular desde la economía popular, cooperativas de trabajo y autogestionado, hacerlos llegar a todos los vecinos y vecinas para poder elegir qué consumir, en vez de ir al supermercado y que elijan por vos. Y en los barrios más carenciados, la cuestión del precio”, concluyó Verde a esta agencia.