(Ansol).- Ariel Guarco, presidente de la Confederación Cooperativa de la República Argentina, fue electo titular de la Alianza Cooperativa Internacional, institución de la cual era vicepresidente.

Durante la Asamblea se aprobó por unanimidad el cambio de la composición del board de la ACI, donde la cantidad de representantes por sectores se incrementará a cuatro.
Asimismo, se incluyó el comité de equidad de género tras la propuesta argentina
La ACI 

La Alianza fue fundada en Londres en 1895. Sus miembros son organizaciones cooperativas nacionales e internacionales de todos los sectores de actividad: agrícolas, bancarias, de crédito y ahorro, industriales, de seguros, pesca, vivienda, salud, servicios públicos, servicios sociales, turismo y consumo.

Actualmente, cuenta entre sus miembros con 303 organizaciones de 105 países que representan a casi 1.000 millones de personas de todo el mundo.

Trayectoria

Cooperar cuenta con setenta y dos federaciones cuyas 5000 cooperativas asociadas facturan cerca del 10 por ciento del Producto Bruto Interno nacional y proveen servicios públicos a más de 7 millones de personas.

Encara hoy problemáticas de género, con las potencialidades que brinda el cooperativismo, sus valores y principios, así como pone en valor la capacidad del desarrollo agroalimenticio, la telefonía fija y celular, la organización del consumo, la vivienda, el crédito y los seguros, la elaboración y comercialización de productos farmacéuticos, las diversas expresiones del cooperativismo de trabajo y otras ramas del quehacer económico.

Guarco es referente de la federación bonaerense de servicios públicos, Fedecoba, y de la Cooperativa Eléctrica de Coronel Pringles, un pequeño pueblo bonaerense de base rural, donde la cooperación ha sido la clave para poder dar respuestas a necesidades com la electricidad.

La madre de Guarco trabajó durante más de 50 años trabajando en la Cooperativa Eléctrica, constituida en el año 1941 como iniciativa de un grupo de vecinos deseosos de contar con un servicio de electricidad que satisficiese sus necesidades elementales, ya que por entonces, la corriente llegaba a muy pocos hogares y por pocas horas del día. 

Por su propia necesidad, el pueblo se organizó para comenzar un trabajo constante de mejoramiento de las redes hacia la corriente alterna, se compraron y reparación motores y extensiones de líneas.

Hoy, y desde hace 25 años, también brindan agua corriente.