La movilización de la Corriente Clasista y Combativa, Barrios de Pie y la Confederación de Trabajadores de la Economía popular comenzó en el Obelisco y se topó con vallas policiales antes de poder acercarse al CCK.

Dentro del cónclave no había ningún representante del sector que pudiera iniciar el diálogo para ser parte de las negociaciones, por lo que Esteban Gringo Castro, secretario General de CTEP, manifestó: “Los más humildes, los trabajadores de la economía popular, no fuimos convocados a este supuesto acuerdo nacional. Nosotros siempre estuvimos dispuestos al diálogo y en un momento crítico nos excluyen. De continuar así, vamos a seguir en la calle como lo hicimos hoy”.

En ese mismo sentido, lamentaron: “Se nos convoca para dialogar sobre planes sociales y distribución de alimentos cada vez que los errores macroeconómicos ponen en jaque la estabilidad social de la Argentina, no nos quieren a la hora de discutir los grandes trazos de la política económica del país. Será que nuestra voz, que reclama Tierra, Techo y Trabajo, incomoda a los que tienen en sus manos el destino de la Argentina y parecen querer un país para pocos”.

También opinaron que el vallado policial que los dividía era una metáfora del diálogo que plantea el gobierno: “De un lado, los integrados que pueden debatir el futuro de la Argentina, del otro, los excluidos en la calle. No podemos anticipar que se va a plantear, pero conforme a lo trascendido, intuimos que detrás de la máscara de este encuentro se esconde un paquete de reformas estructurales a tono con los mandatos del FMI y del establishment económico mundial”.

Sin embargo, plantearon sus ejes de reformas necesarias a partir de la tierra, el techo y el trabajo.

Esperan que haya una reforma agraria integral y popular que respete la naturaleza del avance del monocultivo, la megaminería y extractivismo, reafirmando los derechos de campesinos, agricultores familiares y pueblos originarios.

En ese sentido, exigen laimplementación de la ley de Agricultura Familiar, la sanción de la prórroga del Relevamiento Indígena y la ley de Emergencia Alimentaria; una reforma urbana que garantice una real integración de los 4228 barrios populares de la Argentina para que todos los vecinos de villas y asentamientos puedan gozar de los derechos habitacionales elementales (agua, cloacas, luz, gas) y de un barrio digno (calles, plazas, luminarias, salitas, jardines, trasporte público, conectividad, acceso de ambulancias, bomberos, recolección de residuos);universalización del Salario Social Complementario, pleno acceso a la Seguridad Social (ART, obra social, Jubilación, etc.) y fomento a la producción popular.