(Ansol).- La campaña a las PASO realizadas ayer en todo el país generó distintos tipos de debates en torno a las políticas económicas llevadas a cabo por el actual gobierno nacional, la especulación financiera y los vaivenes del dólar y cómo habrían de reaccionar los grupos concentrados ante buenos resultados de la oposición.

En este sentido, los últimos informes oficiales que marcaron el crecimiento del desempleo, ubicado en 9,2 por ciento, un recalentamiento en el índice general de precios, que lo situó en 1,7 por ciento en julio y el pico que llegó el dólar al superar la barrera de los 18 pesos, parecieron no afectar al partido gobernante Cambiemos que se erigió como la fuerza con mayor número de votos en las elecciones.

“El dólar en el caso argentino es un precio muy importante, y los precios en la economía están ligado a la política. Así que antes y después de las PASO habrá distintas lecturas de los sectores especulativos de la economía. Mañana, es un día muy importante porque vencen más de 530 mil millones de pesos en Letras del Banco Central, y habrá una oferta muy importante del BCRA para que esos inversores se queden en pesos y no vayan a dólar”, señaló el economista Julio Gambina a Ansol y continuó: “Somos una economía muy relacionada a la especulación y que no encuentra la forma de radicar inversiones extranjeras directas, y a no ser, que con un resultado legislativo a favor del gobierno, en diciembre se genere una nueva mayoría parlamentaria y que puedan hacer una reforma laboral que haga atractiva a la Argentina como ámbito de atracción de capitales externos”.

En este sentido, los cambios en los convenios colectivos de trabajo son uno de los puntos de mayor discusión, dado que el gobierno nacional está yendo en dirección a las reformas laborales realizadas en Brasil, con el objetivo de reducir los derechos adquiridos por los trabajadores y a la vez disminuir el valor de la fuerza de trabajo, para equilibrarlo al promedio latinoamericano, un 30 por ciento menor que el promedial nacional.

“Las muestras de que el gobierno va hacia la flexibilidad son múltiples: en lo discursivo, lo dicen permanentemente. Lo que están esperando es el crecimiento de las mayorías parlamentarias, y en lo concreto, han avanzado en acuerdos patronal-sindicales, como en el caso de los petroleros patagónicos, sectores de la automotriz, algunos sectores de estatales. Incluso anoche, en pleno recuento, y entrevistado Macri sobre alianzas, aludía a estas que mencioné y espera que con estos resultados de las PASO se avance en más acuerdos con patronales y sindicatos en aras del crecimiento. Se pone el tema del crecimiento económico por encima de todo y se apuesta a un crecimiento económico resignando derechos de los trabajadores”, argumentó Gambina a este medio.

Por último, otros de los ejes de debate público fue el repunte que habría empezado a experimentar la actividad económica nacional desde principios del 2017, hecho que el gobierno señaló como muestra del crecimiento, aunque distintos economistas sólo arguyen que es consecuencia de un “efecto rebote”, dada las magras cifras que experimentó la economía durante el 2016.

“Los mismos datos dicen que se crece al mismo ritmo que se decreció el año pasado. Junio del 2016 en relación al 2015 se decreció 6,3 y junio 2017 con respecto al anterior creció 6,6. Hay una recuperación de la caída del último año. Está muy sesgado el crecimiento, ligado al consumo de sectores de medio y altos ingresos. Estos datos de la economía continuarán con un crecimiento pobre que le permitirá al gobierno señalar que se superó el peor momento del 2016, cuando asumieron su primer año de gestión y ahora estaríamos en crecimiento”, concluyó Gambina a esta agencia.