(Ansol).- “Lo ideal hubiese sido que nos sigamos quedando en el partido porque Mecca Castelar tenía una historia en el distrito. Intentamos sacarla adelante con la cooperativa, en el mismo predio donde históricamente funcionó la fábrica. No pudimos sostener toda la estructura del edificio y más cuando hubo ese gran tarifazo, ya que nuestro insumo principal es el gas. Se nos hacía muy complicado afrontar todo esos gastos”, dijo a Comunicación Social, David Lazarte, trabajador de Mecca, convertida en cooperativa en el 2012, tras la quiebra por sus anteriores dueño.
La fábrica  se dedica a la fabricación de piezas para luminaria pública e industria automotriz, será trasladada a Luján, a 50 kilómetros de la fábrica que operó por 50 años.
“Apareció un cliente nuestro y nos propuso que nos alquilaba un galpón en el parque industrial de Luján, con lo cual empezamos a ver de qué manera podíamos trasladarla allá, sobre todo porque significaba seguir manteniendo las fuentes de trabajo de los compañeros y teniendo una proyección más de seguridad”, concluyó Lazarte.