(Ansol).-  “Recién a partir del juicio oral y público por las 6 muertes en el incendio, se dio lugar al requerimiento presentado por la fiscalía para considerar el delito de reducción a la servidumbre. Fue necesario el trascurso de una década para que las condiciones de servidumbre de las más de 60 personas que vivían dentro del emblemático taller sean llevadas a la justicia”, indicaron desde la comisión de amigos y familiares de las víctimas y sobrevivientes del incendio del taller de Luis Viale 1269.  
Luego de su comienzo en abril pasado, esta mañana se iniciaron los alegatos de los familiares y sobrevivientes en el Tribunal Oral en lo Criminal, a cargo de los jueces Oliden, Ruiz López y Pérez Lance.
Pese a que los empresarios y propietarios de las marcas JD, LDV y Wol, Daniel y Damián Fischberg, y Jaime y Javier Geiler, no fueron nunca citados a declarar; el fallo resultante será crucial para proseguir en la imputación y procesamiento de estos, “los responsables máximos en la tragedia y en las condiciones de trabajo existentes en el taller”, tal como indicaron desde la comisión.
La causa
El 30 de marzo de 2006 Juana Vilca Quispe, de 25 años; Elías Carbajal Quispe, de 10; Wilfredo Quispe Mendoza, de 15; y Rodrigo Quispe Carbajal, Luis Quispe y Harry Douglas Rodríguez Gómez, todos de 4, fallecieron luego del incendio en el taller textil de Luis Viale 1269, Caballito, en donde trabajaban en condiciones de esclavitud y vivían hacinados.
El  taller estaba habilitado para cinco máquinas pero había 40.
“La causa está caratulada de Estrago agravado seguido de muerte que tiene como pena máxima de 5 años, y al haber pasado 10 años ya prescribió y no irían presos mientras que nosotros pedimos estrago doloso, que tiene como máxima 20 años”, dijo a Ansol el integrante del Colectivo Simbiosis Cultural, Juan Vázquez, al iniciarse el procedimiento.