(Ansol).- “Los fueguinos somos mezquinos, pero con el tiempo nos dimos cuenta que uniéndonos íbamos a poder tener más fuerza y capacidad de producción. Nosotros podríamos hacer las puertas, ventanas y los bajomesadas. Si vos te quedas en tu pequeño taller no pensas en inversión, la visión es acotada. Juntarnos y tener miradas distintas”, contó el presidente de Coopcar, Santiago Vallejos, al portal de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT).

Esa empresa de la ciudad fueguina de Ushuaia trabaja madera Lenga, autóctona de la cordillera patagónica, que se la utiliza en la construcción en aberturas y revestimientos, muebles de baño y cocina, interiores de placard, molduras y mobiliario de interior.

Espacio propio

Además, los asociados de Coopcar cuentan con un terreno de dos mil metros cuadrados en donde construyeron un galpón para el secadero y una cámara de lustre e invitan a otros cooperativistas a edificar los propios.

“Como la intención no es la especulación inmobiliaria, es más sencillo para los laburantes tener su espacio, de esta manera logramos tener un sitio donde trabajar correctamente el material”, explicó el asociado Jorge Madril, quien también detalló que dentro del galpón hay maquinaria de uso común.

“Si no hubiéramos trabajado colectivamente nunca habríamos podido tener estos espacios que fueron inversión propia”, concluyó Vallejos sobre el trabajo de Coopcar, que está asociada a la Federación de Cooperativas de Tierra del Fuego.